Tuve…un par de sueños estúpidos.

Tuve el sueño más estúpido del mundo: eso puedo afirmarlo. No sé distinguir, sin embargo, cuál fue exactamente. Verán, por triste que sea, todos –y me refiero a absolutamente todos- tienen una cuota importante de idiotez, si no son de hecho completa e increíblemente ridículos.
No, no puedo decidirme. Dejaré que ustedes, estimados lectores, lo hagan por su cuenta.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 1

Edad: 13 años.
Locación: bosque misterioso, aparentemente de coníferas. Según las luces naranjas del cielo, argüiría que la ubicación temporal se da en el amanecer o en el anochecer.
Argumento:
Me hayo caminando tranquilamente por el bosque misterioso, que aparentemente es de coníferas. De pronto, un montón de bichos raros, probablemente lo que nacería si una lagartija y un humano se aparearan, me rodean con rapidez. Sin embargo, yo no temo. Miro hacia el costado y el Power Ranger Rojo ya está allí, listo para transformarse conmigo. Comenzamos aquel bailecito ridículo, ritual de los Power antes de su “transformación” en hombres con casco de motoqueros y disfraz de patinadora sobre hielo. Sin embargo, algo pasa. ¡La danza es incorrecta! La transformación se trunca. ¿Y ahora, qué hacer? Las lagartijas-hombre nos rodean, amenazantes, tirando babas por todos lados… Es entonces que Frodo, el célebre hobbit, pasa por al lado de nosotros con su caballo. Pero no nos ayuda, el muy desgraciado, porque “no se puede salir del sendero”. ¡Y con razón! Mira en lo que me había metido yo por salirme del condenado sendero… Ahora, las largartijas-hombre empiezan a chillar…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: Definitivamente, estaba mirando demasiada televisión.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 2

Edad: 14 años.
Locación: Pirámides de Egipto/ Casa de mi padre
Argumento:
Básicamente, mis hermanos son secuestrados –no una vez, sino cuatro-. Yo soy, claro, la encargada de salvarlos. En el primer secuestro era un reo el culpable; ese fue fácil. Luego se fue poniendo más difícil; llegando a tener como secuestrador a un faraón. Buscar a mis hermanos por las pirámides, enigma tras enigma, no fue tan difícil, sin embargo, ya que por adentro eran igualitas a la casa de mi padre. Esas locuras de los sueños. Finalmente, luego de cuatro agotadores salvatajes, nos sentamos a descansar fuera del edificio, sobre el pasto. Entonces sale un vecino, que era viejo y raro, me mira, y dice amablemente: “¿Ya está todo bien?” Asiento, agradecida por la atención. Pero el viejo dice: “Pues no me parece”. Y me queda mirando, con los ojos locos, abiertos como platos…
¡¡¡AAAAAHHH!!!
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: quiero a mis hermanos; soy tan inteligente que puedo resolver enigmas antiquísimos de pirámides y tumbas y salvar a dos personas de cuatro secuestradores en una sola noche, y me dan miedo los vecinos.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 3

Edad: 17 años
Locación: Ni idea. Un pueblo raro.
Argumento:
Yo y mi amiga Gabriela estábamos en una especie de fiesta, de esas que hacían en los pueblitos de los cuentos, con fogata, círculo y baile. De repente, vemos que todo el mundo se echa a correr desesperado. Yo también quiero correr, pero Gabriela, muy tranquila, me dice: “No te preocupes, es sólo mi bebé”. La miro muy preocupada por su salud mental y le digo que tenemos que correr. ¿Qué no veía que todos corrían? Pero ella me guió sonriente a la fuente del terror: un panda gigante y asesino, que al parecer no se satisfacía con unas ramitas de bambú, y se estaba comiendo a la gente. “Es re lindo, ¿no?”
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: le tengo miedo a los pandas, y muy en el fondo creo que Gabriela está loca.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 4

Edad: 15 años
Locación: mi casa.
Argumento:
Había una fiesta en el patio. Yo entraba por unos minutos a buscar algo, no sé qué. Entonces vi que había un tipo encapuchado robando, y que la doméstica estaba allí, medio amordazada o amenazada, qué se yo. Fue entonces que, valientemente, tomé un cuchillo de un cajón y apuñalé al chorro bien en el estómago. La sangre comenzó a chorrear por mi mano, caliente, espesa…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: tenía graves problemas mentales a los 15 años.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 5

Edad: 16 años
Locación: desfile de carnaval por la calle; auto.
Argumento:
Luego de desfilar (¿?) vestida de candombera, de zapatillas con medias y un tamboril en mano, me subo al auto de una mina que promete llevarme a casa y ahorrarme la caminata. De repente sentimos ruidos fuertes: tiroteos. El parabrisas se rompe, astillado por una bala, y las dos quedamos petrificadas en nuestros asientos. Había muchísima gente, demasiada, y no se veía nada hacia adelante. De repente, otro tiro. Bam. Dolor. Sangre. El ruido de vidrios rotos fue terrible; pero no fue peor que el dolor en el cuello: la bala había entrado de frente, por un lado… Ya no escuchaba nada. Sólo había dolor. La vista se me volvía borrosa, y pronto todo se volvió blanco, muy blanco, y el líquido tibio que descendía hasta mi pecho, cada vez más abundante…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: Me había dormido con el cuello torcido.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 6

Edad: 18 años, una vergüenza.
Locación: Velódromo; barrio extraño.
Argumento:
Yo era un auto de carreras. Sí. No recuerdo detalles, sólo que era un mundo de autos, al estilo de “Cars”, pero sin las caras felices y la animación digital. Me había metido en la droga: era vendedora. ¿De qué, me pregunto? ¿De gas oil especial a bajo precio? Bueno, la cosa es que me arrancaron a perseguir unos superautos mucho más rápidos, y de repente me convertí en una persona y vi que me iban a alcanzar al toque… Quise saltar un cerco, para que no me alcanzaran, pero me maté de un porrazo, tropezando con torpeza, salto a medias… Ya estaba, me agarraban…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: ?????????????????????

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 7

Edad: 18 años
Locación: mi casa.
Argumento:
Estaba en el patio y quería escuchar música, así que coloqué un amplificador en la mocheta de la ventana. Sin embargo, no calculé que mi estúpido perro fuera a curiosear. Se le cayó encima, claro. El amplificador se ve que tenía algo filoso, porque cuando fui enloquecida a liberar al chillón, éste se había partido a la mitad. Como una lombriz que puede dividirse sin morir, el bicho había quedado perfectamente cortado, pero vivito y coleando –bueno, al menos una de sus mitades-. Era triste mirarlo intentar caminar. ¿Qué iba a hacer ahora? Mamá me iba a matar…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: Todavía tengo graves problemas mentales.
Mejor ni les cuento de la vez que soñé que sabía hacer magia, Harry Potter Style.

Anuncios

8 comentarios

Archivado bajo Daniela_

8 Respuestas a “Tuve…un par de sueños estúpidos.

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. jajajajajajajajajaja… me he partido de risa 😀

    Eso sí, no sé como haces para recordar tantos sueños con edad incluída… porque la mayoría de los que yo recuerdo desfilan intemporales por mi cabeza…

    Me ha encantado. Besazos!!

  3. ¿Tú anotas todos los sueños que recuerdas no?…

    Alucinantes los sueños sin duda, yo también me he reído bastante.

    Besos.

  4. Daniela vaya memorión que tienes. Muy buenos tus sueños, aunque algunos algo sanguinolientos arggggg

  5. No los anoto! Pero me acuerdo porque a veces son tan idiotas que los cuento a todo el mundo, como si estuviera orgullosa de mi idiotez o algo así 🙂 Claro que no recuerdo detalles de muchísimos sueños idiotas, como aquella confusa vez que había un concierto de Evanescence en mi casa, o cuando me perseguía un tiburón que podía caminar xD

  6. Alerion Finigor

    Leí la entrada hace varios días y no me había animado a comentar (esos típicos nervios de las primeras veces), pero la leí de nuevo recién y no me pude aguantar. No pude para de reírme con el primer sueño y con el sexto, con la parte del gas oil jajaja

    Saludos 🙂

  7. Ehhhhh Daniela, te has quedado en los 18 años…. eso no vale, todavía quedan muchos más….
    Desde luego, yo no entiendo como yo no me acuerdo de ninguno…. con lo fácil que es.
    Un besazo ciudadana

  8. Alerion: me alegro que te haya gustado; a mi me divirtió escribirla, porque por estúpido que sea recordar mis propios sueños me hace reír.
    Ya lo sabes: problemitas mentales 😉

    José Manuel: realmente me quedaron muchísimos en el tintero, pero no por la edad! Los sueños se quedan en los 18 porque por ahí me quedé yo, jaja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s