Archivo diario: 22 abril 2010

Y se hizo realidad …

Tuve un sueño, no sé si catalogarlo de estúpido por lo complicado que era que se hiciese realidad o simplemente ilusión nocturna. Y aunque os parezca mentira ese sueño estaba relacionado con El Blogguercedario y con uno de sus más brillantes representantes que hace unas semanas desapareció. No dio explicaciones, ojo!!! ni tiene por qué darlas, cada uno es muy dueño de proteger su intimidad, pero con el entusiasmo y la vida que otorgaba a éste nuestro rincón de desahogo no conseguía entender muy bien que había ocurrido. Tal era el poco entendimiento que os juro que alguna noche tuve ese sueño estúpido en el que me conectaba desde mi portátil (por cierto pedazo aparato que tenía en mi sueño, buffffffff!!!!!! y me refiero al portátil eh) accedía a El Blogguercedario y me encontraba con un post y un mensaje de Aspec comunicando su ansiada vuelta. Y de repente un día, más o menos como el de hoy, el sueño estúpido se convirtió en realidad feliz…  Aspec está de vuelta!!!!!!!!!!!!!!

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De un Balrog y pistolas de agua

No recuerdo en qué fecha mi mente proyectó, dormida, esas imágenes que me hicieron reír cada vez que las recordaba. No recuerdo si la ventana estaba adornada con la lluvia que normalmente viste a mi Valdivia. No recuerdo cuantos años tenía. Solo sé que, esa noche, tuve un sueño que por lo descabellado, me atrevo a tildar de, al menos, el más estúpido que he tenido yo.

En él, aparecíamos varios amigos y yo en el gimnasio del club deportivo Phoenix, jugando (aquí los detalles comienzan a ser difusos) tenis o fútbol, no podría precisarlo bien. Éramos unos cuatro o cinco.

De pronto, sin previo aviso, el techo fue arrancado por una figura de fuego que calza perfectamente con el Balrog del Señor de los Anillos, la cual nos quedó mirando con una expresión de querer asesinarnos.

Escapando de el de una forma que solo es posible en los sueños (en ninguna otra parte, en todo caso, sería posible ser atacado por un Balrog) logramos salir del gimnasio y llegar al pasto de afuera. Sin embargo, la gigante criatura simplemente se volteó y nos tuvo nuevamente en su punto de mira.

No sabíamos que hacer. ¿Cómo derrotar a un monstruo inexistente, siendo nada más que un grupo de niños que solo había ido a jugar fútbol o tenis?

Súbitamente, uno de mis amigos tuvo una idea magnífica: ¡la piscina! No se encontraba tan lejos, y si lográbamos hacer que el monstruo de fuego entrara en ella, seguramente se apagaría (eso nos decía nuestra lógica infantil) y nos dejaría seguir practicando nuestro deporte en paz.

Corriendo, nos dirigimos a la piscina, dispuestos a llevar a cabo nuestro magnífico plan. Pero como los sueños deben ser emocionantes, la piscina, contra nuestros nos pronósticos y el magnífico sol que había fuera del gimnasio, estaba vacía.

Parecía nuestro fin. Acechados por el infierno materializado en una criatura imaginaria, mis amigos y yo no teníamos a donde más ir. Pronto, una lengua de fuego nos alcanzará, poniendo fin a nuestras noveles vidas y extinguiendo, de paso, un sueño para convertirlo en pesadilla.

Porque son pocos los que ven la muerte como bendición.

Pero en los sueños todo es posible y no hay límite entre lo real y no imaginario, entre lo posible, entre lo lógico… y lo absurdo. Y lo que paso después, simplemente, fue tremendamente absurdo.

Mágicamente, el tiempo se paralizó y la figura de fuego quedó quieta, mientras un personaje desconocido para mi salía (con música de fondo) de los arbustos y nos miraba sonrientes, mientras nos ofrecía con sus manos unas tremendas pistolas de agua.

-¡Prueben las nuevas Match Soccer 3000! – nos dijo, ofreciéndonos una a cada uno (no recuerdo mucho si ese era el nombre, pero estoy casi seguro que si).

Asombrados, todos tomamos nuestras nuevas armas esperanzados, mientras veíamos como el personaje desaparecía y dejaba, a su paso, la piscina llena de agua. Con mis amigos llenamos nuestras nuevas pistolas hasta el tope con el agua de la piscina, y luego apuntamos a la criatura de fuego hasta dejarla completamente extinguida.

Me desperté justo cuando la última brasa del monstruo se extinguía, con una sonrisa en los labios y la certeza de haber tenido, sino él, uno de los sueños más estúpidos del mundo.

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Tuve…un par de sueños estúpidos.

Tuve el sueño más estúpido del mundo: eso puedo afirmarlo. No sé distinguir, sin embargo, cuál fue exactamente. Verán, por triste que sea, todos –y me refiero a absolutamente todos- tienen una cuota importante de idiotez, si no son de hecho completa e increíblemente ridículos.
No, no puedo decidirme. Dejaré que ustedes, estimados lectores, lo hagan por su cuenta.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 1

Edad: 13 años.
Locación: bosque misterioso, aparentemente de coníferas. Según las luces naranjas del cielo, argüiría que la ubicación temporal se da en el amanecer o en el anochecer.
Argumento:
Me hayo caminando tranquilamente por el bosque misterioso, que aparentemente es de coníferas. De pronto, un montón de bichos raros, probablemente lo que nacería si una lagartija y un humano se aparearan, me rodean con rapidez. Sin embargo, yo no temo. Miro hacia el costado y el Power Ranger Rojo ya está allí, listo para transformarse conmigo. Comenzamos aquel bailecito ridículo, ritual de los Power antes de su “transformación” en hombres con casco de motoqueros y disfraz de patinadora sobre hielo. Sin embargo, algo pasa. ¡La danza es incorrecta! La transformación se trunca. ¿Y ahora, qué hacer? Las lagartijas-hombre nos rodean, amenazantes, tirando babas por todos lados… Es entonces que Frodo, el célebre hobbit, pasa por al lado de nosotros con su caballo. Pero no nos ayuda, el muy desgraciado, porque “no se puede salir del sendero”. ¡Y con razón! Mira en lo que me había metido yo por salirme del condenado sendero… Ahora, las largartijas-hombre empiezan a chillar…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: Definitivamente, estaba mirando demasiada televisión.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 2

Edad: 14 años.
Locación: Pirámides de Egipto/ Casa de mi padre
Argumento:
Básicamente, mis hermanos son secuestrados –no una vez, sino cuatro-. Yo soy, claro, la encargada de salvarlos. En el primer secuestro era un reo el culpable; ese fue fácil. Luego se fue poniendo más difícil; llegando a tener como secuestrador a un faraón. Buscar a mis hermanos por las pirámides, enigma tras enigma, no fue tan difícil, sin embargo, ya que por adentro eran igualitas a la casa de mi padre. Esas locuras de los sueños. Finalmente, luego de cuatro agotadores salvatajes, nos sentamos a descansar fuera del edificio, sobre el pasto. Entonces sale un vecino, que era viejo y raro, me mira, y dice amablemente: “¿Ya está todo bien?” Asiento, agradecida por la atención. Pero el viejo dice: “Pues no me parece”. Y me queda mirando, con los ojos locos, abiertos como platos…
¡¡¡AAAAAHHH!!!
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: quiero a mis hermanos; soy tan inteligente que puedo resolver enigmas antiquísimos de pirámides y tumbas y salvar a dos personas de cuatro secuestradores en una sola noche, y me dan miedo los vecinos.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 3

Edad: 17 años
Locación: Ni idea. Un pueblo raro.
Argumento:
Yo y mi amiga Gabriela estábamos en una especie de fiesta, de esas que hacían en los pueblitos de los cuentos, con fogata, círculo y baile. De repente, vemos que todo el mundo se echa a correr desesperado. Yo también quiero correr, pero Gabriela, muy tranquila, me dice: “No te preocupes, es sólo mi bebé”. La miro muy preocupada por su salud mental y le digo que tenemos que correr. ¿Qué no veía que todos corrían? Pero ella me guió sonriente a la fuente del terror: un panda gigante y asesino, que al parecer no se satisfacía con unas ramitas de bambú, y se estaba comiendo a la gente. “Es re lindo, ¿no?”
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: le tengo miedo a los pandas, y muy en el fondo creo que Gabriela está loca.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 4

Edad: 15 años
Locación: mi casa.
Argumento:
Había una fiesta en el patio. Yo entraba por unos minutos a buscar algo, no sé qué. Entonces vi que había un tipo encapuchado robando, y que la doméstica estaba allí, medio amordazada o amenazada, qué se yo. Fue entonces que, valientemente, tomé un cuchillo de un cajón y apuñalé al chorro bien en el estómago. La sangre comenzó a chorrear por mi mano, caliente, espesa…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: tenía graves problemas mentales a los 15 años.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 5

Edad: 16 años
Locación: desfile de carnaval por la calle; auto.
Argumento:
Luego de desfilar (¿?) vestida de candombera, de zapatillas con medias y un tamboril en mano, me subo al auto de una mina que promete llevarme a casa y ahorrarme la caminata. De repente sentimos ruidos fuertes: tiroteos. El parabrisas se rompe, astillado por una bala, y las dos quedamos petrificadas en nuestros asientos. Había muchísima gente, demasiada, y no se veía nada hacia adelante. De repente, otro tiro. Bam. Dolor. Sangre. El ruido de vidrios rotos fue terrible; pero no fue peor que el dolor en el cuello: la bala había entrado de frente, por un lado… Ya no escuchaba nada. Sólo había dolor. La vista se me volvía borrosa, y pronto todo se volvió blanco, muy blanco, y el líquido tibio que descendía hasta mi pecho, cada vez más abundante…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: Me había dormido con el cuello torcido.

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 6

Edad: 18 años, una vergüenza.
Locación: Velódromo; barrio extraño.
Argumento:
Yo era un auto de carreras. Sí. No recuerdo detalles, sólo que era un mundo de autos, al estilo de “Cars”, pero sin las caras felices y la animación digital. Me había metido en la droga: era vendedora. ¿De qué, me pregunto? ¿De gas oil especial a bajo precio? Bueno, la cosa es que me arrancaron a perseguir unos superautos mucho más rápidos, y de repente me convertí en una persona y vi que me iban a alcanzar al toque… Quise saltar un cerco, para que no me alcanzaran, pero me maté de un porrazo, tropezando con torpeza, salto a medias… Ya estaba, me agarraban…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: ?????????????????????

SUEÑO ESTÚPIDO NÚMERO 7

Edad: 18 años
Locación: mi casa.
Argumento:
Estaba en el patio y quería escuchar música, así que coloqué un amplificador en la mocheta de la ventana. Sin embargo, no calculé que mi estúpido perro fuera a curiosear. Se le cayó encima, claro. El amplificador se ve que tenía algo filoso, porque cuando fui enloquecida a liberar al chillón, éste se había partido a la mitad. Como una lombriz que puede dividirse sin morir, el bicho había quedado perfectamente cortado, pero vivito y coleando –bueno, al menos una de sus mitades-. Era triste mirarlo intentar caminar. ¿Qué iba a hacer ahora? Mamá me iba a matar…
¡BIP-BIP-BIP!
Moraleja/Interpretación: Todavía tengo graves problemas mentales.
Mejor ni les cuento de la vez que soñé que sabía hacer magia, Harry Potter Style.

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