Archivo diario: 29 abril 2010

La vaca Paca, el toro Pedro y la mosca Julián

Amanecía una mañana preciosa en el campo. La hierba todavía conservaba las cristalinas y vidriosas gotas del rocío de la noche anterior y el sol asomaba tras la colina y comenzaba a iluminar todos los recodos rurales. Tranquilamente la vaca Paca (Paca a partir de ahora) avanzaba junto a sus compañeras tras haber madrugado para vaciar sus ubres a manos de su experto amo el granjero Eros. Como todos los días cumplían con la rutina y se dirigían hacia los ricos pastos colindantes con un criadero de toros de lidia, es decir, toros de raza que nacían para morir en las plazas a mano de grandes toreros o no tanto. La zona estaba limitada por unas altas vallas y junto a una de ellas era el lugar preferido por Paca para pastar, pues allí la hierba crecía alta y reluciente y era un manjar al que no podía resistirse. Hacía ya algún tiempo, cada vez que Paca se disponía a comer, se le acercaba hasta el límite de la valla el toro Pedro (Pedro a partir de ahora) y conversando se habían hecho muy buenos amigos. A este dúo amistoso se había unido también la inseparable mosca Julián (Julián a partir de ahora), que era una asidua de las orejas y el rabo de Paca y siempre revoloteaba con alegría y ligereza alrededor de ella. Hubo un día que el granjero Eros había decidido echar una cabezadita al pie de un árbol muy cercano al lugar donde habitualmente se reunían y charlaban Paca, Pedro y Julián. Y ese día el diálogo que escuchó le hizo pensar y se quedó admirado de los diferentes puntos de vista que tenía cada animal.

Antes de explicar el razonamiento de cada animal os explicaré que la conversación de ese día giraba en torno a lo que los respectivos padres de los tres animales les habían contado sobre su futuro. Y la primera que habló fue Paca y esto fue lo que dijo:

Paca: – Mis padres me explicaron que mi granjero me va a cuidar y mimar toda mi vida, y que me quiere y me valora mucho porque obtiene una leche muy rica de mi. Y que cuando sea mayor me llevará a un sitio en donde sabrán que hacer conmigo para que pase a mejor vida sin dolor y mi carne será aprovechada por toda su familia. Creo que es una justa recompensa por haberme cuidado y haberme dado una vida tan feliz y tranquila.

Entonces oyó como el toro decía:

Pedro: – Mi amo me entrena y me cría para sacar toda mi raza y nobleza. Y me hará sentir un animal muy poderoso y conseguirá que me sienta orgulloso de mi bravura, pero realmente mi destino final será una tortura para el disfrute de los humanos, en el que me torturarán primero con una especie de lanza, con el objetivo de que me haga daño en el pescuezo y me resulte complicado levantar la cabeza y por tanto mis hermosos cuernos. Luego me clavarán unas banderillas, tres pares como mínimo, cuyas puntas son diseñadas para que me desgarren por dentro y no se desprendan ni a la de tres. Finalmente saldrá un llamado torero al que también le llaman maestro (no sé por qué, porque enseñar no enseña nada) y se aprovechará de mi fascinación por el rojo intentando marearme para que vaya de un lado a otro y pierda cada vez más mi poder físico, para que cuando por fin esté agotado y malherido, acabar conmigo de un espadazo en todo el lomo. Así una y otra vez hasta que acierte y consiga matarme. Pero somos tan fuertes y tan bravos y luchamos tanto por nuestra existencia que pocas veces lo consiguen, así que recurren a la más espeluznante de las torturas, el estoque, un arma cruelmente diseñada para desnucarme y pierda mi existencia definitivamente. Y si tampoco es efectivo realizan la misma tarea con una especie de puñal y luego aun encima a veces me cortan las orejas y el rabo como trofeo, qué poca vergüenza y dignidad me espera. Lo único que me consuela y anima es que muchos de los humanos no están a favor de esta crueldad y luchan por nuestros derechos y porque no pasemos semejante sufrimiento. Mis padres han visto como algunos los miraban a los ojos mientras agonizaban y sentían una pena inmensa y una tristeza que provocaba el llanto. Todas mis esperanzas están puestas en ellos.

El granjero conmovido dejó escapar una lágrima y enseguida se dispuso a escuchar muy interesado a Julián:

Julián: – Yo prefiero no pensar en lo que me han contado. De hecho gracias a Dios que estoy en el campo porque si fuese una mosca urbana no tendría tiempo ni para pensarlo y debería estar alerta todo el día. A mi lo que me espera es un manotazo sin miramientos, posiblemente que luego me pisen, escupan e incluso me insulten al tiempo que exclamen “joder!!!! con la puta mosca”. Y nadie se va a parar a pensar si he sufrido, si mis ojitos muestran el terror con el que vivo o la agonía con la que normalmente muero, porque aunque soy muy pequeñita tengo mucha resistencia y normalmente estos endiablados humanos no aciertan a matarme de un manotazo y me dejan tirada en el suelo agonizando esperando que un ave venga y me rapiñe o algo grande me pise y acabe definitivamente conmigo.

El granjero alucinado pensó, y que dirían todos aquellos que defienden fervientemente a los toros y mejor aún, qué harían si se les posa una mosca o un tábano en la piel? es que no son animales? es que la regla es que si molesta la puedo matar y si da pena no?

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Discurso de una autoridad pública de un país importante en un futuro incierto

Quizás sea trampa, pero no se me ocurrió nada más, era un poco extraño el tema…

En un futuro incierto, en una conferencia de prensa de un gobierno de algún país que en ese tiempo es importante.

-Ciudadanos de todo el mundo, autoridades de los países, habitantes ilegales: me encuentro aquí en representación del país más poderoso del mundo y cuyo nombre es tan obvio que ni siquiera voy a gastar saliva en mencionarlo, a pesar de que he gastado mucha más en decirles esta larga excusa. Estamos aquí para comunicarles un descubrimiento científico que nuestra élite intelectual ha realizado en los últimos días.

“Como muchos sabrán, el funcionamiento de la cabeza humana y como esta es capaz de pensar de la forma que lo hace, es un misterio que no ha podido ser esclarecido del todo. A pesar de que con el tiempo hemos podido hacer avances, al punto de que ahora podemos introducir pensamientos en las cabe… (corte de sonido, pantalla en negro, vuelve en un momento) hemos podido hacer avances, decía, todavía nos queda un mundo entero por avanzar en este campo.

“Por razones netamente científicas y por ningún motivo bélicas o económicas, hemos destinado gran parte de nuestros fondos destinados a la ciencia a esclarecer estos misterios, pues hay teóricos que sostienen que, de liberar un poco más la tremenda capacidad de nuestras mentes y utilizar algo más que la pequeña porción que utilizamos de nuestros cerebros, podremos hacer cosas que hasta ahora solo nos parecen magia. Así, hemos esperado avances que, si bien han tardado en llegar, por la complejidad que significa estudiar el pensamiento, no nos cabe duda arribarán algún día a revolucionar la ciencia.

“Y el primer avance que no envuelve la manipulación mental ni el lavado de cere… (otro corte, pantalla en negro, aparece el locutor sobándose la cabeza) Disculpen por los problemas de señal. Como decía anteriormente, el primer avance que nuestros científicos nos han entregado desde que empezaron su investigación ha llegado a nuestras manos dentro de la semana pasada, y hemos decidido revelarlo hoy día. Guarda relación con la memoria.

“Hemos conseguido ampliar la capacidad de recordar de una persona en cantidades que no tienen mínimos ni máximos, lo cual amplía la capacidad de recolectar eventos o situaciones, y además acelera y facilita la asimilación de datos que desean ser archivados.

“Sin embargo, la mejora de esta capacidad implica ciertos efectos secundarios que todavía no hemos sido capaces de neutralizar. A pesar de que no son de gravedad, nos hemos sentido moralmente obligados por nuestra tremenda consciencia social y preocupación por los ciudadanos, de darla a conocer.

“Los efectos secundarios menores e insignificantes que encontramos son: paraplejía en varias partes del cuerpo, pérdida de la capacidad de movimiento ocular, es decir, de los ojos, incapacidad de sonarse la nariz y una poco notoria caída del cabello en la parte de las patillas, además de una disminución en la capacidad de comunicarse oralmente con otros seres vivos.

“Lamentablemente, en el nombre de la ciencia, nos vimos obligados a obviar estas poco relevantes consecuencias y hacer caso omiso de los derechos humanos que nuestro propio país se encarga de fiscalizar, para experimentar en los prisioneros que nuestro país alberga en cárceles subterráneas ilegales estos descubrimientos (nuevo corte, más prolongado; el locutor aparece despeinado, un ojo más rojo que el otro y la corbata chueca). Lamento las nuevas interrupciones. Como iba diciendo, nuestra tremenda noción y consideración por todo lo que respecta a los derechos humanos no nos ha permitido probar esto en humanos, aunque si podemos decir, casi con certeza, no con certeza absoluta porque, les reitero, no hemos probado nada de esto en humanos, que estos descubrimientos han sido plenamente ratificados.

“Se preguntarán ustedes cuál es la utilidad de todo esto. La respuesta es sencilla: se nos está acabando la materia prima de producción de discos duros, los libros ya no son rentables y ya no tenemos otras formas de almacenar información, por lo que en un futuro no muy lejano, no me cabe duda que serán ustedes y no nosotros los que obviarán los derechos humanos en su propio beneficio, cosa que nosotros, reitero para que quede claro, nunca hemos hecho.

“El detalle de toda esta investigación la pueden encontrar en nuestro fiel servidor Google, bajo el nombre de “La Vaca Paca”. Por su atención, muchas gracias.”

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