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Millones de aventuras y anècdotas superdivertidas.

El cuerpo inerte –como en la novela de Stephen King: The Body– yacía sobre la fría plancha de acero de la Morgue.  Seguro con èsa edad y èse fìsico habrìa vivido millones de aventuras y anècdotas superdivertidas. Y ahora, nada. El silencio. La mirada curiosa del médico forense, elucubrando la primer hipòtesis sobre las causas posibles de su deceso.

Para iniciar extirpò de las fosas nasales un ejemplar de langosta. Sin duda, de la familia de los Ortópteros. Esas diminutas criaturas, de las más sorprendentes del reino animal, que pueden sobrevivir con muy poco alimento y en los lugares más insólitos. El origen y edad de ése insecto respondería muchas preguntas acerca de las últimas horas de vida de ése cuerpo. Sin nombre aún. Asesinado. O literalmente, un simple y vulgar suicidio. Era una crisàlida hermosìsima!.

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«Erbarme dich», pendía de su pecho en una pequeña plaquita de ID militar: «Ten piedad de mi». –Quién lo diría–. El microscopio descubrió en el insecto lo que podría ser un chip incrustado en uno de sus órganos. Se sabe que durante el proceso de renovación pasan por una fase de metamorfosis en dónde pueden curar heridas o reposicionar los órganos internos en torno a objetos extraños. Es decir, podría haber incorporado a su cuerpo un artefacto externo –como ése chip– gracias a su capacidad regenerativa que acompaña a esta etapa de transformación. O una nueva hipòtesis: El aparato fue implantado en la crisálida antes de la muerte del desconocido.

El Pentàgono impulsaba un programa para implantar chips de sabotaje en insectos. Especialmente en langostas. Eso ya se sabía. Los fines de este programa eran sólo de espionaje, aunque no sabríamos –hasta los analisís patológicos– si el pronunciado envenenamiento de este cuerpo tuviera algo qué ver con esa agencia. Por lo pronto, no descartaríamos ninguna de las hipòtesis. La principal era determinar qué papel jugó el chip en la muerte del japonés. La autopsia determinaría la sustancia utilizada para envenenarlo, y la indagatoria recorrería los aspectos financieros, de relaciones sociales y laborales e incluso la posible causa de suicidio: Un innovador harakiri sin lesiones o una crisis de deuda por las hipotecas «Suprime» en los EU. Suena razonable. No?.

Si tomamos en cuenta su aspecto diría que es corredor de bolsa de Wall Street. Zapato italiano, traje de diseñador español muy reconocido EZ (No podemos poner marcas en la ficha de filiación), reloj suizo de alto valor y una marca de tatuaje con una leyenda en inglés: «We will all laugh at gilded butterflies» –Todos nos reiremos de mariposas doradas–. Bueno más bien diría yo: De langostas doradas. Y de escasas 36 horas de vida.

No había más pistas. Ni corporales ni en la escena del crimen. Es decir, en el terreno montañoso de áquella vía de acceso a la playa nudista de Zipolite, dónde fue encontrado el cadávez. 30 o 32 años. Masculino. 69 Kilos. 1.96 estatura, a la inversa el «6-9» que tanto disfrutaba. Fue encontrado recostado en el asiento delantero de su BMW azul 325i, sin señales aparentes de violencia o intento de robo. Es una madeja díficil de deshilar, balbuceó el fiscal asignado al caso. Sin ataque físico, ni robo ni alcohol. Una caso para el archivo muerto. Doblemente muerto.

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–«Ni el veneno puede conmigo»–. Recordé a Napoleón. Pues contigo sí. Le espeté a áquel cuerpo atlético casi perfecto.

En una oficina del Pentágono celebran el éxito de la misión: Langosta Errante. La crisálida ha sido incrustada con un chip capaz de asesinar a un individuo con una carga letal de veneno degradable. El insecto ha sido enviado con la información genética del individuo, es decir, su ADN y ha recorrido 6,000 kilómetros hasta las playas nudistas de Oaxaca. El nombre del japonés: Unsinagawa, ex-novio de Megan Fox, con quien comparte el mismo tatuaje: «Todos nos reiremos de mariposas–langostas doradas». Su crimen: Abandonar una relación sexual intensa con la directora ejecutiva del Pentágono para irse a vivir a México. Desde siempre se ha sabido que…

El clítoris es un arma de guerra.

Próximo Turno: –Q– Sara –Activo–

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