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Yo me pregunto.

Yo me pregunto…

¿Por qué las cosas pueden cambiar así?

De repente  tu vida se llena de felicidad y durante un tiempo todo es fantástico, pero la realidad se impone(siempre por motivos económicos, claro), y te da un palo de la hostia.

A pesar de que siento que es una razón de peso y más en los tiempos que corren, mi rabia está contenida por el hecho de que algo está cambiando, y no me gusta.

Me siento mal.

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El paraíso.

Mucha gente piensa que el paraíso es eso que describen los libros e historias que las distintas religiones han pregonado durante siglos.

Mi paraíso es mi propia vida, mi entorno, mi familía, mis amigos…¿Qué mejor paraíso puede existir?.

Cada día me hago mi paraíso particular, me lo construyo aliento a aliento, paso a paso.

Yo desde la adolescencia he creído que el paraiso residía en la bondad de la gente, y que el infierno era la maldad de toda la humanidad junta. No me malinterpreteis, yo me considero agnóstico, no soy ateo porque creo que hay algo superior, pero no en un ser omnipotente ni nada de eso, sino en que la naturaleza, y el universo son los dueños de nuestras vidas.

Lo mejor que podemos hacer, es intentar ser felices.

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ESTA CLARO POR QUE LO HAN MATADO

Viene de  http://gregovigo.wordpress.com/2009/05/07/el-fantasma-de-la-chica-del-faro-capitulo-dos/

Juán no salía de su asombro, pero enseguida la invitó a pasar.

-¡¡ Dios mío !!, estás empapada. Ven conmigo, te daré una toalla y te podrás secar al lado de la estufa.

La mujer no articulaba palabra, pero obedeció al atónito farero y ambos subieron por la espiral escalonada hasta llegar al cuarto donde él trabajaba en su novela.

-Sientaté en el sillón,  ahora te traigo algo caliente y una toalla.

Juán salió de la habitación a toda prisa y se dirigió hacia la cocina, donde tenía el café aún caliente, para llenar un gran tazón con el. De vuelta se detuvo un segundo el el baño y agarró una gran toalla que usaba de vez en cuando para bajar a la playa.

Cuando volvió, la chica estaba acostada sobre el sillón estremecida por el frío y no paraba de repetir:

-Está claro porqué lo han matado, está claro porqué lo han matado…

-¡¡Que mal está esta chica!!, pensó.

-Toma el café, está caliente, y sécate con la toalla, si quieres me marcho y te cambias de ropa, aquí tengo un buzo de trabajo que por lo menos está seco.

Ella asintió con la cabeza, el pelo mojado le tapaba la cara, y de repente le dijo:

-Gracias.

-De acuerdo, siguió él, te dejo para que te cambies y te seques, cuando acabes  me avisas…¿Vale?.

Después de un buen rato, volvió y llamó a la puerta.

-¿Ya estás?.

-¡Si!, escuchó.

Asi que abrió la puerta y entró decidido a satisfacer su gran curiosidad que lo estaba devorando por dentro.

-¿Cómo te llamas?..´

-Lucía.

-Yo me llamo Juán, ¿Qué te ha pasado?…

-Pues no se como decírtelo, la verdad es que ni yo misma me lo creo.

-Tranquila, ve despacio, empieza por el principio.

-Verás, ayer mi novio y yo salimos de Corcubión. Nos dirigíamos a Malpica a visitar a  unos amigos, y se nos ocurrió parar en Náriga, aquí al lado del faro. Ya era un poco tarde,  queríamos ver la puesta de sol y comer los bocadillos que habíamos comprado por el camino en el coche, escuchando música.

 A Carlos, mi novio, le entraron ganas de hacer sus necesidades, y salió del coche en dirección a la cala que hay un poco mas abajo…

-La conozco…,  es muy peligrosa cuando hay temporal. Le interrumpió.

Ella lo miró y continuó relatando.

-Yo seguí en el coche, claro, no bajé, pero empecé a preocuparme cuando noté que ya estaba tardando demasiado. Por un momento pensé que se había ido por ahi a explorar, porque es como un niño, pero ya me entró el miedo por que llevaba veinte minutos fuera, y se estaba nublando, casi no se veía nada.

Bajé del coche y me asomé para ver si alcanzaba a mirarlo en la playita, pero no conseguía distinguir a penas. Empecé a gritar su nombre, pero no me contestaba. Ya estaba presa del pánico e histérica y no se me ocurrió otra cosa que seguir sus pasos.  Asi que me deslicé por el camino hasta la cala, y cuando llegué abajo vi un bulto tirado en la arena, casi no se distinguía porque ya estaba lloviendo con fuerza, pero me acerqué para comprobar que era Carlos que estaba inmóvil, y tenía un cuchillo clavado en el pecho. Me volví loca, no reaccionaba, lo dejé allí y salí corriendo, llorando y gritando como una posesa.

Me metí en el coche he intenté arrancarlo pero no respondía. No encontraba mi bolso para cojer el móvil y llamar a emergencias. Y cuando ya estaba a punto de desquiciarme, miré a lo lejos la luz del faro, y como pude,  llegué hasta aquí en estado de shock.

-¡Tranquila!, ahora estás a salvo, aquí no puede entrar nadie. Le dijo Juán.

-Pero lo que me cuentas, parece sacado de una novela negra.

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TODOS LOS FRENTES ABIERTOS EN MI VIDA.

Juán estaba sentado escribiendo su novela, con la que llevaba ya seis meses, esa que le estaba dando tanto trabajo, pero que disfrutaba con cada palabra que salía de su imaginacíon. Todos los frentes abiertos en mi vida, así pretendía titularla.

Desde que lo trasladaron a esa costa tan abrupta y salvaje, al norte de la región donde había nacido su madre, disponía de todo el tiempo del mundo para poder ocuparse del libro con calma y tesón. Nada ni nadie podía distraerlo en su brega.

 

Faro

Juán el Farero.
Así lo llamaban en el pueblo que observaba a veces, a lo lejos, desde la ventana trasera de la atalaya cuando necesitaba desconectar del ordenador y se aburría de contemplar la inmensidad del mar. Aunque él prefería que le llamaran, Técnico Mecánico de Señales Marítimas.

Ya se ocultaba el sol, y debía poner en marcha todo el mecanismo de encendido, (los faros constan de un sistema totalmente automatizado), pero lo había desconectado para poder hacerlo él manualmente, porque así, creía que hacía mejor su trabajo y se sentía como mas de provecho.

Salió a tomar el aire y notó que el viento había cambiado de repente y eso era síntoma de que se acercaba una tormenta, tan común en esa zona.

Se apresuró a cerrar las contras de las ventanas de la base de la torre, que daban ventilación en verano a toda la estructura interior, porque los nubarrones ya se habían instalado encima del faro y empezaban a descargar esa lluvia tan molesta.

Las olas ya llegaban hasta el muro norte y salpicaban las esculturas que adornaban la pilastra, hasta inundar todo el balcón. Entró y cerró la pesada puerta de madera. Se quitó el chubasquero, lo sacudió y lo colgó para que se escurriera.

Ya estaba en el décimo peldaño de las impresionantes escaleras de caracol que se alzaban hasta lo alto de la torre, cuando escuchó unos golpes que provenían del exterior.

Alguien estaba llamando a la puerta con mucha insistencia y la aporreaba sin descanso. Se apresuró a bajar las escaleras y aunque asía con fuerza la barandilla, se resbaló y dio con el trasero en el humedecido suelo de la entrada.

Se levantó rápidamente a pesar del intenso dolor que le había producido la cíada, y de una gran zancada alcanzó el pestillo.

Por fin abrió la puerta, pero al otro lado no había nadie. Frunció el ceño en señal de extrañeza y enfado.

Dudó unos segundos y se asomó fuera a pesar de la oscuridad absoluta que reinaba la noche, para echar un vistazo, pero no vio nada.

Pensaba que habría sido fruto de su imaginación debido a los ruidos del viento y de la lluvia que azotaban el exterior mientras cerraba la puerta de madera.

De nuevo subía las escaleras cuando de repente, volvieron a sonar aquellos golpes. Se giró un instante y sonrió moviendo la cabeza con signos de negación, porque se decía a si mismo que eran alucinaciones.

Pero el ruido no cesaba y ya se estaba mosqueando. Se detuvo. Sacó del bolsillo del pantalón una cajetilla y se llevó un cigarro a la boca. Echó la primera calada a pecho, lo que le supo a gloria, pues ya llevaba unas semanas sin fumar, se había propuesto dejarlo…

Esta vez bajó muy despacio, con cautela. Recordó que debajo de las escaleras tenía una linterna. La cojió y alumbró la entrada, era una linterna muy potente.

Con una mano sujetaba la linterna y con la otra se dispuso a abrir la puerta. Agarró el pomo y tiró de él enérgicamente.

Ahora si que su cara se tornó en asombro, una mujer jóven empapada y tiritando se hallaba a un metro de él. La chica alzó la mirada y le dijo:

-Por favor, dame cobijo te lo ruego….

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Puso rumbo a la isla

Así se llamaba aquel local de ambiente a las afueras de la ciudad,  esa, en la que se había hubicado tras haber dejado  una vida desastrosa junto a aquella mujer que le había absorbido todo su ser hasta que no pudo mas.

Ahora era otra persona diferente. Ya no había nadie que pudiera decidir por él. Era libre y podía hacer lo que quisiera, sin dar explicaciones a nadie.

Abrió la puerta y sus ojos de inmediato se acostumbraron a las luces ténues de burdel. Tras cruzar el estrecho pasillo y sin pararse , se encaminó hacia la barra.

CLUB, BURDEL, CASA DE CITAS

Detrás del mostrador, el barman lo miró con desconfianza, y se acercó a él, que ya se había sentado en uno de esos taburetes giratorios tan incómodos, y le preguntó:

-¿Qué te sirvo amigo?…

Depués de pensar durante unos segundos, con la mano tapándose la cara como queriendo ocultar algo, cosa que incomodó al barman, le contestó:

-Sírveme un whisky de malta, doble.

-¡Marchando!, dijo el barman con un tono mas jovial.

La música que sonaba de fondo le ayudó a relajarse mientras saboreaba su cara consumición. Aún no había dado ni dos sorbos y enseguida se le acercó una chica que se sentó a su lado.

BURDEL, PROSTITUTA, PUTA

Era de tez morena, pelo largo liso, delgada, con pechos prominentes que se adivinaban por el gran escote que llevaba, de ojos oscuros dulces y picarones. De la cintura para abajo casi iba desnuda, solo llevaba un tanga y pensó si no tendría frío, porque en la calle no se paraba. Ella le puso la mano en su pierna, y le instó a invitarla a una copa. Esbozó una sonrisa y con un gesto de sus dedos, llamó al barman, que ya traía la bebida de la señorita.

Con acento brasileño le preguntó:

-Cariño , ¿Quieres pasar un buen rato conmigo, guapo?, te haré gozar como ninguna mujer lo ha echo mi amor.

Esta vez no se lo pensó demasiado, al fin y al cabo a eso había ido.

-Vale muñeca, vamos te sigo.

Subieron las escaleras que daban a las habitaciones. Ella iba delante pavoneándose y sonriendo. El no dejaba de mirarle el trasero, estaba sintiendo un deseo inusitado.

burdel, prostituta, puta

Llegaron a la habitación. No se percató de lo cutre que era hasta que se recostó en aquel colchón tan incómodo y con mantas rugosas. La mujer entró en el baño mientras le mandaba un giño amoroso con sus labios carnosos. Desde el otro lado de la puerta, se escuchó como le pedía que se  desnudara, pero él hizo caso omiso.

De repente salió del baño como su madre la había traído al mundo y se dirigió con prontitud hacía la cama abalanzándose sobre su cuerpo.

Entonces la apartó bruscamente y le dijo:

-Lo siento, no puedo hacerlo…tengo que contarle a alguién lo que he hecho, ya no puedo mas.

-¡Pero!, ¿Qué  has hecho mi amor?. Contestó ella extrañada.

He matado a mi mujer.

 

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No quería perder ni un solo segundo

VIENE DEL POST ANTERIOR: ¿Alguien sabe dónde tienen el manual?

No quería perder ni un solo segundo.

Así que que se dio media vuelta y aunque aún atónito por lo que le había dicho su ya ex novia,  se dirigió de nuevo a la cafetería, porque había recordado que su móvil seguía encima de la mesa y que no se había acabado el desayuno.

DESAYUNO

En cuanto abrió la puerta,  se percató de que todos los que estaban en la cafetería clavaban sus miradas en él.Dudó si entrar, se sintió avergonzado por un instante,  pero alzó la mirada , se llenó de valentía y se encaminó con decisión hacia su mesa.

cafeteria

Se sentó con calma  y llamó al camarero.La gente dejó de mirarlo al verlo tan tranquilo.Volvió a pedir su café con leche y le echó un vistazo al periódico.

Ya estaba saboreando de nuevo su suculento desayuno, y empezó a recopilar información en su cerebro a toda velocidad…

pensamientos

¡Ya estoy desvariando!, se dijo para si.

De repente, escuchó la voz mas dulce que había oído nunca, que provenía detrás de él.

-No merece la pena, créeme.., no se muy bien la situación, pero me imagino lo que ha pasado.Supongo que te ha dejado tu chica por una mujer…¿No?…O esa, es la impresión que me ha dado al ver toda la escena.

Él se giró como asustado, y contempló pasmado a la  fémina que le estaba hablando tan sinceramente.Titubeó un momento, pero con un gesto amable, la invitó a sentarse.

-Parece que soy como un libro abierto…¿Se me nota todo?, joder!!, que mal disimulo…

DESAMOR

-No llores por favor.Mírame a mi, estoy tranquilo, en apariencia, pero tranquilo.Aunque no lo creas lo estoy  superando a marchas forzadas.

Ya sabes como me siento yo, porque has dado en el clavo en todas tus conclusiones, y se como te sientes tú, eso fijo.

-Perdona por ser tan indiscreta, pero necesitaba desahogarme, y al ver lo que te ha pasado…, me pareció correcto venir a contarte mi problema.

-¡¡ Noooo !!, para nada me tienes que pedir perdón, en serio…, me has alegrado la mañana de verdad. Es que no se cómo decirte que…essssstoooo….

-¿Qué?, dime, dime…

-Que me gustas muchísimo.Nada mas verte me ha dado como una cosa muy rara en el estómago, creo que me atraes bastante.

El rostro de ella se volvió colorado al instante y dejó de sollozar, y después de una pausa silenciosa , le dijo:

-¿Sabes?,  el sentimiento es mutuo, me pareces un chico muy guapo y creo que eres una buena persona.

En ese mismo momento,  se dieron el beso mas apasionado que pudieran recordar, y toda la gente de la cafetería comenzó a aplaudir.

presentador

Creo que se van a dar consuelo mutuamente


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¿Alguien sabe dónde tienen el manual?

 

 

 

manual

 

http://gregovigo.wordpress.com/

¡¡ ¿Alguien sabe dónde tienen el manual? !!

Iba repitiendo por la calle a todo ser viviente con el que se cruzaba.Y la gente lo miraba atónita sin comprender, y se apartaban de su camino.

– ¿ Qué le pasará a ese tipo ?. ¡ Pobre !, parece que está mal de la cabeza.

No tienen ni idea, yo os lo cuento.

Se levantó aquella mañana de un sábado en el que el sol relucía en el cielo como nunca había contemplado. Caminó hasta la cafetería al final de la calle done vivía, le movían las ganas de zamparse un fenomenal desayuno para empezar el día con energía.

Se vistió con su mejor traje, ese azul oscuro tan elegante. Sus zapatos brillaban. Todo resultaba hermoso.

Entró en el establecimiento y pidó su  gran café con leche con dos terrones de azucar y tres de esas  porras tan jugosas que le encantaban.

Se sentó al lado del ventanal , para que le diera el sol en la cara, y abrió el periódico por la sección de opinión.

Dejó el móvil encima de la mesa y se dispuso a deleitarse con su preciado desayuno.

Mientras saboreaba su manjar, pensaba en su novia. Una chica perfecta para él. Alta, rubia, ojos azules, una buena carrera, un trabajo envidiable…

Llevaban saliendo tres años y ya hacían planes de boda, todo era perfecto.

De repente, algo llamó su atención al otro lado de la ventana, pero como la luz del sol se reflejaba en el cristal, no distinguía muy bien.  Aunque le resultaba tremendamente familia  la mujer que se acercaba por el otro lado de la calle, abrazada de otra mujer a la que no conocía de nada.

Su cara cambió de expresión cuando alcanzó a ver que se trataba de su novia, que en ese instante se besaba con su acompañante.

Se le calló el café al suelo y se quedó petrificado.

Cuando reaccionó,  salió a su encuentro tropezando con todas las sillas del local y atropellando al camarero que se había acercado con un paño y una fregona.

Corrió como un poseso hasta que les dió alcance, estiró el brazo, le puso la mano en el hombro y gritó:

-Pero, ¿ Qué significa esto ?

Las dos mujeres se dieron la vuelta al unísono, sin borrar la sonrisa de sus caras. Entonces ella le dijo:

Lo siento cariño pero,  EL AMOR MUEVE EL MUNDO

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Las cosas se vuelven transparentes

– Las cosas se vuelven transparentes y todo adquiere una claridad fulgurosa a medida que vas madurando y asimilas el mundo, comprendiendo a las personas en base a tus propias experiencias en la vida .

Le explicaba su madre comprensiva y tolerante.

– A tu edad se cometen muchas locuras y no se piensan las cosas. Caerás en  errores, sí, pero eso te hará más fuerte porque aprendiendo de ellos,  esculpirás tu persona.

Él la escuchaba atentamente con cierta perplejidad, al fín y al cabo, estaba en plena adolescencia y en esta etapa de la vida, lo que menos te divierte son los discursos de los mayores.

_ Nadie aprende por la cabeza de otro, (   una verdad como un templo ). Estoy muy orgullosa de ti hijo mío, yo se que serás una persona de provecho y que conseguirás todo lo que te propongas.

Así fue. Se convirtió en un prestigioso escritor de novelas, y triunfó en la vida gracias a esas sabias palabras de su progenitora.

Y aún hoy en día lo  tiene muy presente. Gracias a eso, es culto, inteligente, amable, tolerante, abierto, y es admirado por muchos y  por muchas que lo ven como un ejemplo a seguir.

En todas sus obras hace alusión a su relación con ella, de una manera u otra, intentando transmitir lo mismo que le regalo a él.

Ahora le toca aconsejar a sus hijos, y no dudará ni un segundo en  sostener lo mismo que su madre le decía.

No cabe duda que son otros tiempos y que en cada generación hay un salto de pensamiento y conciencia, pero los consejos de los que te quieren y te apoyan, nunca pasarán de moda.


( REFLEXIONES  EN UNA MAÑANA DEL DÍA DEL PADRE )  http://gregovigo.wordpress.com/mis-post/

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