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Merry Christmas baby…

 

La Navidad es un estado del alma que sólo unos pocos privilegiados disfrutamos.

La Navidad no tiene color ni forma, ni sabor, ni olor, ni tan siquiera un hueco fijo en el diciembre de mi calendario.

La Navidad es un lujo que sólo unos pocos podemos permitirnos una vez al año, es como una nube con forma de algo que no todos ven y que otros, sin embargo, captamos de un solo vistazo haciéndonos sentir una felicidad absurda. Tan absurda quizás como este post de madrugada y para nada divino que hoy paren mis dedos sin que ningún ángel ni pastor pueda presenciarlo.

Ayer no era Navidad y sin embargo ya para mí lo era porque entre todos así lo provocaron…

Miguel vino a felicitarme y me llenó el corazón de estrellas cogiéndome en brazos.

Iván se adelantó a la hora y me regaló su tiempo y compañia, y aunque en el trabajo no tenemos chimenea por un momento sentí el fuego a nuestro lado chisporroteando.

 Isa abrió una botella de cava a deshora para brindar por todas las risas y urgencias compartidas y nos bebimos todo nuestro cariño de un solo trago.

 Sonia me llamó y preparamos juntas a miles de kilómetros el pavo y él vino a visitarme de sorpresa y me cubrió el cuello de espumillón de besos improvisados.

Ya una vez en casa a vuelta del trabajo me aguardaba el mejor de los regalos, los abrazos y besos de cinco maravillosos elfos desarmados que ajenos a la tragedia del mundo que nos rodea me estaban esperando… Y la Navidad me atrapó de nuevo antes de tiempo…Como cada año.

εïз

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Mens sana in corpore sano…

Nunca fui de esas personas aficionadas al deporte, al acabar el día o la semana prefería mi sofá o mi cama y una buena película o un buen libro con los que despejar mi mente y descansar mi cuerpo para cargar pilas.
Se me apareció de pronto un día de la nada y cuando quise darme cuenta se había instalado en mis fines de semana…Una cena, unas copas y algo de charla, y no sé de dónde o cómo despertaba en cada uno de nuestros encuentros esa parte de mí que nunca pensé que tuviera de deportista nata…

Escalar desnuda desde sus tobillos a su nariz agarrándome con toda mi fuerza y con todo mi cuerpo al suyo…
Dispararle miradas lascivas y bucear por la suya azul intentando cazar algún pensamiento o sentimiento distraido…
Correr hacia él al final de la semana para apuntarme tantos a costa de besos y caricias, y perder o dejarme perder a veces por goleada de las suyas…
Caída libre, puenting o rafting con sólo cerrar los ojos y entregarme a su voluntad…

Así fue como descubrí mi afición a los deportes y mi deporte preferido…y así es como desde hace meses mantengo mi cuerpo firme y entrenado y mi mente sana.  😉

   εïз

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En ocasiones veo…

Poder seguir adelante sin que todo se derrumbe es lo único que me mantiene balanceándome en la cuerda floja.
Nos dormimos cada noche por separado, hace ya no sé cuánto que el sofá tomó la forma de su cuerpo hecho una ele en él y que me amanece el costado frío de ese lado nunca deshecho de la cama.
Hace meses que sé que se ven desde aquella noche de verano que volvió a casa de la cena de trabajo con el brillo en los ojos de la ilusión que sólo el enamoramiento puede encender, hace tiempo que sé que la quiere, y hace tiempo que ella lo quiere a él.
Poder seguir adelante sin que todo se derrumbe es, sin embargo, lo único que me mantiene y me obsesiona, que nuestras vidas continúen siendo las mismas aunque sólo lo sean en apariencia con la esperanza de que alguna noche antes de dormirme se meta en la cama y me abrace como tantos años hizo, que los ojos vuelvan a brillarle al mirarme, que todo no haya sido más que un mal sueño del que de algun dia despertaremos.

En ocasiones veo mi vida pasar por mis narices vacia de contenido y me duermo llorando en silencio de verme malgastarla, pero un sólo cruce de miradas me hace recobrar las ganas de aguantar el tirón y esperar a que pase esta mala racha que nos separa sin separarnos del todo.
¿ Por qué esperar a que quizás nunca pase nada?
¿ Por qué no se ha ido sn más con ella y me ha dejado?
¿ por que no lo dejo yo y acabo con esta angustia?
¿ Por qué sigo esperando que suceda un milagro?

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Jingle bell rock…

Ya estamos a cuatro, y ya es diciembre…Hemos casi sobrevivido a otro año.
Hace frío y me duelen la garganta y las manos cada vez que camino hacia el trabajo,  pero nada importa…
Ya han colgado y encendido las luces de Navidad por las calles, comienza el ritual repetido en estas fechas y mis ojos se llenaran de brillo de purpurina navideña como cada vez….
Sacaremos un árbol desde hace ya años canijo y pequeño pero suficiente para colgar luces que cuando entre en casa me recuerden en qué fecha estamos…Colgaremos espumillón y luces parpadeantes de él hasta transformarlo en un motel barato de carretera que ya Taco se encargará de ir atacando hasta pelar del todo y dejar tan desnudo como vino al mundo.
Comenzamos de nuevo la carrera extenuante de diciembre cuesta abajo como en un trineo desbocado por una pendiente llena de nieve en la que se nos irán cayendo por el camino nuestros ahorros ( el que los tenga) y nuestra vergüenza ( entre copa y copa de empresa)…
A pesar de todo y aunque sé que a la vuelta de este mes enero me golpeará como un ladrillo en la cabeza, confieso que diciembre es ese mes del año en el que a pesar de no tener un duro, (uf, qué antigua), me siento inexplicablemente contenta…
 
 εïз

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El cine…

Teníamos nuestra juventud recién estrenada, muchas ganas de descubrirlo todo y descubrirnos y apenas un rato a la semana para hacerlo.

Nos veíamos cada día en el instituto y durante las interminables clases nos mandábamos notas de deseo y miradas lascivas que no hacían más que alimentar el fuego que nos ardia por dentro. En clase de Latín combatíamos el sopor que la voz del profesor declinando nos producía escribiéndonos deseos en trozos de papel que arrugados pasaban de unas manos a otras hasta llegar a su destino..Y el  rosa rosa rosae se transformaba en un » No soporto la espera…» o un » Te deseo tanto…» que escondíamos, yo en mi plumier de mariposas, y él en el bolsillo de su camisa.

Cada sábado a la hora acordada y donde siempre apagábamos con toda la fuerza de los diecialgo nuestras ganas contenidas durante toda una semana escondiéndonos en el cine. Nuestros padres, convencidos de que el cine no podría hacernos daño y supongo que admitiendo asolapadamente nuestras necesidades de compartir un rato a solas  nos daban cada sábado el permiso y la paga para escaparnos a ver algún estreno…Nunca vimos ninguno.

Palomitas y cola para dos y para hacerlo más creíble a los ojos de todos…La película menos atractiva, la sala más vacía..Última fila. Un ritual que repetíamos entregados de principio a fin como el mejor guión de cine perfectamente estudiado y ejecutado. Tan pronto como las luces se apagaban nosotros nos encendíamos y nos olvidábamos del mundo por hora y media amándonos todo lo que las butacas y el lugar nos permitian.

Han pasado muchos años desde aquello y sin embargo aun nos nace una sonrisa cuando alguno de nuestros hijos nos pide dinero para ir al cine y se cruzan nuestras miradas en la cocina.

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El primer beso…

El primer beso que te di superó con creces a lo que  durante meses había imaginado. Soñé que sería dulce, tierno y largo y fue más que un beso un arrebato, un pegarte a mi cara y respirarte, un dejar salir mi alma por los labios…
El primer beso que te di me supo amargo, me supo a sangre a sudor y a lágrimas, a batalla ganada, a un » Por fin te tengo a mi lado».

Nuestro primer beso fue húmedo y pegajoso, olía a vida y sonaba a llanto, al tuyo y al mío mezclados..
Al primer beso que te di lo han seguido miles y los que han de venir, porque te seguiré besando, pero aquel primer beso que te di cuando naciste aunque tú no lo recuerdes yo jamás conseguiré olvidarlo.

εïз

Para Nana y Yoyo, las personas que desde hace años me adornan cada día la vida con sus besos.

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Hoy no es un día cualquiera…

      
 
 
 
Hoy podría y debería ser para ella un día más en la vida de una mujer cualquiera, de las que como yo llevan por la mañana a su hija al colegio para dirigirse luego al trabajo y disfrutar de la comodidad, la seguridad y la tranquilidad de lo cotidiano..Estoy segura de que ella daría lo que fuera por que hoy fuese un día más en su vida anterior cuando todo era normal, cuando tenía una vida.
Hoy sin embargo se enfrenta de nuevo al juicio de unos pocos que no la conocen de nada, que apenas pueden pronunciar su nombre y que basaran su veredicto en papeles escritos por alguien con lo que fue o pudo ser que sucediera…
Hoy caminó encadenada de pies y manos como un animal salvaje, como un criminal peligroso hacia un estrado para ser de nuevo juzgada por extraños que juzgarán antes que nada a una extranjera, que sólo por el simple hecho de serlo ya tiene para la mayoría condena.
 
Hoy sabiendo que tú podrías ser yo no puede ser para mí tampoco un día cualquiera, y sin que tú me veas camino contigo desde que leí por primera vez tu nombre y parte de tu historia, porque muy por encima de cómo o quién seas, de lo bien o lo mal que lo hicieras, estás sola, estás enferma y encarcelada en un país que no es el tuyo esperando ser juzgada y condenada sin haber cometido crimen alguno y porque alguien sin más así lo ha querido…Y eso, eso sí que tiene condena.
εïз

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Ese día estaremos muertos…

El día que nuestras pupilas no mengüen al encontrarse,  que mi vello no se plante firme al roce de tus dedos y que éstos no tiemblen al contacto con mi cuerpo…
El día que nuestros ojos no lloren a la par cuando se nos agriete el cariño y se nos enfríen los corazones amenazando con separarse…
El día que nuestras risas no suenen al unísono y nos riamos de las mismas cosas…
El día que no me sueñes buscando mi olor en la almohada mientras estoy trabajando de madrugada…
El día que no te espere hasta que llegues del tuyo para sentarme contigo a la mesa y que me cuentes qué tal te fue el día…
El día que prefiramos no mirarnos a mirarnos de frente por el miedo a sentirnos descubiertos en algo que ocultamos…
Ese día estaremos muertos…
Pero hasta entonces, hasta que ese día llegue si es que ha de llegar sigamos respirándonos, sigamos alimentándonos el uno del otro, sigamos dándonos calor y vida…Sigamos amándonos.
 

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When you wish upon a star…

La noche de las lágrimas de San Lorenzo o perseidas de este verano pasado escribí para mi blog esta pequeña entrada con la que quise dejar reflejada la magia que sentí al ver a mis dos hijos buscando magia en el cielo.

Hoy quiero compartirlo con vosotros porque aunque no lo haya escrito para esta ocasión refleja perfectamente qué es la magia para mí…Espero contagiaros de ella con esta canción y mis palabras…

El cielo se pobló de sueños y nosotros, tumbados en el suelo y agarrándonos de las manos lanzamos con la fuerza propulsora de nuestros nuestros corazones nuestros deseos a cazarlos.
 
Cazamos cinco y los dejamos volar luego de nuevo con nuestros deseos amarrados a ellos con cintas de colores a donde los sueños se cumplen..a donde todo es posible…a donde se hagan realidad…
 
Quizás algunos de sus sueños no lleguen a cumplirse nunca, pero cómo decírselo si el brillo de ilusión en sus ojos persiguiéndolos, buscando perseidas, era más fuerte que el de todas las estrellas del cielo juntas…
 
Anoche buscamos juntos magia en el cielo…yo la encontré…tumbada a mi lado.
 
εïз

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Bad girls…

Cuando te miras al espejo un viernes a la 7 de la mañana y tienes que lidiar nada más levantarte con las arrugas y el peso propios de los cuarenta y de la semana entera lo que menos se te viene a la cabeza es reconvertirte a ti misma en una mujer atractiva y apetecible a los ojos de otros.
A medida que las horas van pasando vas dejando atrás las obligaciones del día, y llegada la noche te transformas de madre y padre, profesional, hija y amiga  a simplemente una mujer cuyo único objetivo en la vida fuera sobrevivir a la madrugada cogida de la cintura por alguna sonrisa, extraña tal vez, o tal vez conocida con la que amanecer de nuevo a la rutina.
Tacones de aguja y esos tejanos que todavía te caben y que siempre te hicieron un culo bastante respetable, un escote que deje entrever de un modo no demasiado evidente lo que buscas o simplemente necesitas, el pelo suelto y los labios adornados con un número 57, el rojo del anuncio de la chica que todos se vuelven a mirar cuando entra en el bar…Y entras…Y todos se vuelven a mirar…Y empieza el juego …Miradas y copas que se derraman como apuestas sobre la barra y proposiciones del todo deshonestas que se te resbalan por el cuello de la camiseta…
Barajas las cartas y juegas, bebes, ríes y bailas hasta alcanzar tu meta, y te dejas llevar a donde sólo el viernes noche puede llevarte, a donde te olvidas por unas horas de quien eres y cuantísimas responsabilidades tienes, a donde sólo mandan tus caderas y el deseo que guardas en ellas y que te lleva  a perderte hasta el amanecer…
 
Cuando te miras al espejo a la mañana siguiente tienes aun peor aspecto que la anterior pero no puedes evitar sonreirte a ti misma descubriéndote como una mujer de cuarenta y con todo el peso y las arrugas propios de tu edad pero una mujer plena que una vez mas ha superado el reto de acabar la semana sintiéndose, no sólo madre, padre, profesional, hija y amiga, si no también mujer.
εïз

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