Archivo del Autor: Diego

Soy genial, ya lo se, no tienen que decírmelo

De hecho sí, sí tienen que decírmelo.

Recuérdenme que viví en un mundo paralelo. Recuérdenme que conseguí ver lo que nadie veía y, al mismo tiempo, conseguí pintarlo como nadie lo hizo nunca. Recuérdenme que amé, que sentí y que me llamaban loco cuando gritaba por las noches.

Me siento sólo, con frío, escuchando las sandeces que de mis pinturas dicen. ¿Dónde están los que miraban y sentían sin pensar?, ¿dónde está mi público?.

Recuérdenme que nací un genio, viví como un genio y ahora, estoy muerto.

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Iba siempre sin ropa interior

Por eso me pillaron ayer con el culo al aire.

Ayer ocurrió una de esas cosas que me hacen reflexionar sobre mi profesión. Os cuento:

Hace poco una tal Maira, del programa Gran Hermano en Brasil, fue expulsada de la casa. Por motivos que desconozco su exmarido decidió publicar en Internet un vídeo de la susodicha haciéndole una elegante y tradicional sesión de sexo oral, grabada con el móvil hace algún tiempo, cuando estaban aún casados.

El caso es que alguien puso la noticia en uno de mis sites (www.linkk.com.br), que permite a cualquiera poner enlaces interesantes que pueden ser votados por la comunidad de lectores (al estilo meneame.net, para quien lo conozca)

Cuatro horas después de ese fulano haber incluido el enlace de la noticia, Google decidió poner mi site en segunda posición cada vez que alguien buscaba el vídeo famoso de la tal Maira… resultado: de 400 visitas simultáneas para más de 3000 en pocos segundos:

linkk

Lo que podría parecer una buena noticia se convirtió en un infierno. Pocos servidores aguantan más de 3000 conexiones simultáneas en un site con una base de datos tan enorme como la de LINKK. El tipo que puso la noticia sintió la pesadilla antes que yo, ya que el enlace de LINKK apuntaba para su blog, que recibía un alto porcentaje de las visitas que pasaban por mi web. Su servidor aguantó mucho menos que el mío y cayó mucho antes.

Lo mismo ocurrió con otros sites en todo Brasil, ya que durante unas horas casi nadie en todo Brasil buscaba otra cosa que no fuera el vídeo de la mujer y la piruleta.

Después de varias horas de reinicios, configuraciones y lucha para mantener el sitio lo más sano posible, la gente se cansó de buscar (o todos consiguieron el maldito vídeo) y las cosas volvieron a un estado de semi-normalidad.

Resultado: Más de 100.000 visitas en cuatro horas. Visitas que llegaban, cogían lo que buscaban y se iban. Visitas que no generaron ningún lucro ni para mí ni para el tipo que publicó el vídeo, visitas que no volverán, que no se registraron, que no visitaron patrocinadores, que ni se acuerdan de la logomarca del sitio que les ayudó a conseguir su objetivo…

Imagino que lo mismo pensará el fulano que publicó el vídeo, o los cientos que le imitaron.

La cuestión es: ¿Por qué la gente que se dedica a la publicidad y marketing en la web lucha tanto para conseguir este tipo de visitas fantasmas?, ¿qué ganan publicando una exclusiva en vídeo si el riesgo de destrozar su servidor es mucho mayor que el de conseguir visitantes fieles o suscriptores?, ¿de qué sirve tener uno de los sites más visitados del mundo si no tienes un único suscriptor fiel o visitante que se acuerde de tu logomarca?.

Hace poco, en una entrevista que me hicieron desde la universidad Carlos III, me preguntaron por qué pensaba que WWWhatsnew.com era un blog de éxito. La respuesta es sencilla: se suda mucho, MUCHO, más para conseguir un único suscriptor que para conseguir 1000 visitas diarias. No hay nada más fácil que conseguir visitas, sólo hay que estar atento al mundo para publicar lo que sabes que la gente busca, camino muy sencillo para entrar en el lado oscuro de Internet.

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Se fue acomodando sillas

Como siempre se va, sin decir nada a nadie, sin reflejar ningún tipo de sentimiento en su mirada.

Recuerdo la primera vez que lo vi, en la calle, vendiendo palomitas de calidad sospechosa en el centro de Recife, cerca de la oficina de turismo. Al preguntar por su nombre me dijo «Eeeeemerson, tío, bem longo no início«. Lo que parecía divertido al principio me hizo reflexionar sobre la forma en la que escuchaba su nombre en su propia casa.

Eeeeemerson era un niño alegre, inocente y, gracias a Dios, ignorante. No sospechamos la crueldad de su ambiente familiar hasta que un par de años después empezó a cambiar su eterna sonrisa por una linea torcida y artificialmente diseñada.

Con mi antiguo optimismo llegué una noche a su lado para intentar encontrar el motivo de su tristeza. Lo que encontré fue la punta de un iceberg mayor de lo que cualquiera de nosotros, inocentes voluntarios, imaginaríamos nunca.

Su madre había acuchillado a su padre, al que hacía dos años que no veía. Su rostro representaba constantemente el miedo de un posible regreso del monstruo.

La sonrisa estúpida de la policía cayó como un jarro de agua fría, una expresión que dejaba bastante claro que la solución, en caso de existir, se podría encontrar en otro lado. Un caso tan común como ese no podía desconcentrar al cuerpo de policía de los asuntos «realmente importantes».

Después de la noticia de la muerte del canalla no solamente ha dejado de sonreír, ha dejado también de hablar, de bailar, de jugar… de vivir. Eeeeemerson nunca más ha repetido su «gracioso» nombre, ayuda en el proyecto como un voluntario más, sin establecer contacto directo con nadie, limpiando y preparando las actividades de cada lunes.

Una historia, por desgracia, real.

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¿Qué haremos cuando las maquinas escriban por nosotros?

Hace poco más de cinco horas que el test ha dado positivo, avisando en silencio que seré padre por segunda vez… difícil de explicar tanta felicidad.

Sin duda este sentimiento afectará al tono del post, así que lo aprovecharé para dar la respuesta al título que me ha tocado.

¿Qué haremos cuando las maquinas escriban por nosotros?: LEER.

Leeremos sus libros, sus historias, sus críticas.. nos pondremos de acuerdo, nos pondremos en contra, haremos nuestra lista de máquinas preferidas, compraremos las novelas de las máquinas de cierto fabricante, la mitad nos quejaremos constantemente de la nueva realidad, la otra realidad se sentirá aliviada…

Las máquinas podrán adaptar el contenido de cada libro a los gustos de cada lector, alterando los párrafos constantemente en las pequeñas pantallas digitales (eso del papel será cosa del pasado). Las retinas serán analizadas durante la lectura para determinar un padrón que pueda aprovecharse en el futuro, la velocidad también será objeto de estudio, los libros serán automáticamente resumidos o ampliados según quien los lea.

Las noticias podrán ser extremadamente objetivas o impresionantemente subjetivas, la psicología estará siempre de la mano de la literatura y del periodismo, ofreciendo nuevas experiencias.

Y, mientras tanto, muchos de nosotros, no pararán de quejarse, igual que lo hacen nuestros abuelos cuando viven ciertas experiencias modernas.

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Esto se le paso por la cabeza a don Camilo cuando le hicieron entrega del Premio Nobel

Os dejo un pedazo del inicio de un libro que empecé a escribir el año pasado y que le viene que ni pintado al título que me ha tocado:

Y es que un premio Nobel de la Paz no se entrega todos los días.. había siempre soñado por este momento.

Cuando era pequeño le gustaba envolverse en las peleas de barrio en busca de una negociación que salvase la nariz de sus vecinos, aunque eso le costara varias hemorragias gratuitas difíciles de explicar a sus padres.

Estudió medicina, participó de diversas ONGs en busca de alargar su protector brazo, escribió dos libros sobre diplomacia… siempre con su sueño activo, siempre con la esperanza de subir aquellas escaleras que tan lejos parecían estar en su adolescencia.

Había llegado el momento, miles de personas aplaudiendo su carrera, reconociendo sus esfuerzos… y una única frase pasaba por su cabeza: ¿Y ahora qué?.

Habría matado por ganar el premio Nobel de la paz, ahora mataría para obtener un nuevo objetivo en su solitaria vida.

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Lloraría de emoción al comprobar que, finalmente, lograban salvarse

O por lo menos eso espero que ocurra de aquí a unos pocos miles de años cuando se haya garantizado nuestra supervivencia.

A veces pienso en el planeta Tierra como un gran campo experimental de especies, donde inteligencias superiores, dioses o, simplemente, jugadores, cultivan las semillas y apuestan por el desarrollo del ser vivo creado.

Hace algunos millones de años se apostó por la fuerza, y se cultivaron pequeños reptiles que crecieron y se expandieron por todo el mundo en forma de dinosaurios… el experimento falló, después de muchísimo tiempo se demostró que la fuerza no era el camino para la supervivencia eterna, no consiguieron sobrevivir a un simple meteorito…

Alguien entonces pensó en cultivar algo diferente, algo más inteligente, y creó al ser humano. Por desgracia parece que esta vez ni siquiera pasará del primer millón de años, lo que puede demostrar que la inteligencia fue peor idea que la fuerza… quizá sí sobrevivamos a un meteorito, pero no sin antes destruirnos entre nosotros.

Mientras tanto, los tipos que plantaron las semillas de las cucarachas, moscas o tiburones continúan riendo al ver como sus compañeros se equivocan constantemente.

M – Chapinita – Activo

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Ese periodista era su padre

Vivió los últimos años informando, trabajando con la necesidad, más que obsesión, de hacer entender a la humanidad que los papeles estaban invertidos.

Mientras la Tierra se defendía eliminando la capa de ozono y contaminando el agua que mantenía vivo el virus de la humanidad, él intentaba conseguir el perdón del planeta.. un perdón que nunca llegaría.

Miles de criticadas pancartas intentaban salvar al planeta mientras la redonda madre continuaba el trabajo de eliminar tan peligrosa especie de su superficie.

Primero fueron los ríos, después los lagos, los mares… el Sol dejó de ser un amigo y la noche perdió el romanticismo. Síntomas que parece que sólo eran percibidos por quienes muchos consideraban casi un Dios, el dios de la información.

Ahora, algunos años después de terminar con su trabajo, la Tierra comenzó a arrepentirse. Echaba de menos el ruido de esa bacteria llamada humanidad, sentía falta de las pequeñas explosiones que devastaron continentes, nada comparado con los grandes impactos de asteroides del pasado.

La Tierra no estaba sola… millones de seres vivos continuaban jugando entre sus sombras, mucho más resistentes a las nuevas condiciones climáticas que los frágiles hombres. Una compañía que ayudaba a olvidar que había matado a su padre, al gran periodista de la humanidad, al único que había entendido que ella no era la víctima.

M – Chapinita – Activo

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Nadie encontró ninguna tarjeta rota junto a su cuerpo

Buscó entre los billetes sucios de cien euros guardados en el bolsillo de la camisa, dentro de su brillante portátil, entre sus exóticas joyas, que lloraban ante la muerte de su poderoso dueño… no había ni rastro de la famosa tarjeta.

Cincuenta años viviendo de espaldas al mundo, sin una sola mueca que diera pistas sobre su estado de ánimo, sin una mujer a su lado, sin hijos, sin padres… la soledad se había anidado en cada poro de su piel, en cada rincón de su siempre sospechada felicidad.

Envidiado por todas las sanguijuelas del pueblo acabó tan solo como comenzó, tragándose el secreto que había hecho de él un hombre de éxito en el mundo de los negocios, el secreto que guardaba en la tarjeta.

Ya era de día y La Muerte continuaba buscando, sin éxito, la deseada tarjeta… entre lágrimas sospechaba que tampoco aquel día se libraría de su eterno trabajo.

M – Chapinita – Activo

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Que les den por el… me quedo aquí.

Es lo que pensé hoy mismo por la mañana al recibir una llamada de la Xunta queriéndome hacer una encuesta y convencerme de que vuelva a Galicia. Me hablaron de política, de economía, de los beneficios que se está dando a gallegos emigrantes… y yo repitiendo, cada cinco minutos, que no soy gallego

Ante lo absurdo de la situación, ya que soy palentino, viví los últimos 15 años españoles en Barcelona y nunca he pisado suelo gallego, no puedo hacer otra cosa que, primero, reírme de la desorganización de algunos órganos y segundo, recordar los motivos por los que decidí salir de España.

Un país que esconde la basura debajo de una alfombra europea, que no incentiva la paternidad, que da la espalda a los que están con verdaderos problemas… España tiene mucho camino para recorrer antes de poder ser llamado un país de primer mundo.

Y no es que en Brasil no se cuezan habas. La corrupción está acabando con las esperanzas de mucha gente aquí, como he comentado algunas veces en vivoenbrasil.com, pero se respira un aire diferente cuando se sale del círculo podrido de la clase media-alta.

Algo ha pasado con la España donde nací, ¿será la fiebre capitalista de las grandes ciudades?, ¿tendré que volver y respirar un aire menos metropolitano para volver a enamorarme de mi tierra?… el tiempo lo dirá.

M – Chapinita – Activo

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Poco o nada de tiempo nos queda

Así que a disfrutarlo.

Y el tiempo se disfruta con pequeñas cosas. Viendo sonreir a nuestros niños, leyendo un buen libro o viajando sin prisas a la ciudad que nos vio nacer.

La cantidad de tesoros que nos rodea es enorme, encontrar los adecuados es todo un arte que requiere de paciencia, concentración y mucha suerte.

Para un anticonsumista como yo es fácil encontrar el equilibrio en los pequeños placeres de la vida. Lejos del conformismo lo que busco es coleccionar sonrisas, no las mías, la de los demás.

Y es que no hay nada que me haga más feliz que hacer feliz a alguien. No es altruismo, es necesidad.

M – Chapinita – Activo

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