Placeres prohíbidos

Disfrutamos hoy en día en España, como en el resto del mundo, de nuevos placeres, aficiones, perversiones o…, no sabría como definirlo, que pueden resultar de lo más sorprendente o chocante, pero que cada vez tienen más adeptos.

La primera vez que leí sobre estos temas (y es que internet es una fuente de sabiduría :P) me quedé “flipada”, totalmente sorprendida y sin saber que pensar, claro que en mi es normal no saber que pensar si ese pensamiento tiene que suponer un enjuiciamiento moral. No me gusta juzgar de buenas a primeras y sin conocimiento de causa. No me gusta cerrar mi mente en sus ideas, pues ello sería el camino hacia la ignorancia.

Hablo concretamente de la moda “swinger” y sus derivados. Me imagino que la mayoría ya sabéis de qué va el tema. Ahora existen unos locales, llamados “Club Swinger”, donde lo más habitual es que acudan parejas a intercambiar pareja con otras parejas. Otra opción es el famoso trío: una pareja busca en estos locales a un@ tercer@ para dar lugar a la fantasía. Como opción más suave, los hay que solo buscan observar y ser observados mientras realizan el acto sexual. Algo un poquito más fuerte, son las camas redondas donde todo Dios se tira a toda Diosa. Algunos también tienen la discoteca donde puedes puedes tomarte algo totalmente desnudo, mientras disfrutas de la música y lo que se “tercie”. En fin… todo un mundo de placeres al alcance del que quiera disfrutarlos, eso sí, hay que decir que si eres hombre soltero lo tienes más difícil que si eres mujer soltera (parece ser que las mujeres están más solicitadas :P).

Hace unos años, conocí a una pareja inmersa en estos placeres. Ambos jóvenes, no tenían ni 30 años, y yo que llevaba los 30 bien pasados me sentí una auténtica ignorante de la vida. Según nos contaban sus experiencias, yo alucinaba más y más… y a ellos les partía de risa mi cara de asombro. Llegué a sentirme como una anciana que ya no sabe de que va la vida. Dijeron que comenzaron poco a poco en el mundillo (no sé como demonios dieron con el mundillo, porque yo con su edad era de lo más inocente) por un interés común. A causa de ese interés, conocieron a una pareja que les sirvió de guía en el mapa de la swingermanía. De todo lo que contaron, una de las imágenes generada por sus palabras quedó grabada en mi mente: ella tumbada con cinco tíos disfrutando de su cuerpo, de los cuales, ninguno era su pareja. Se habían metido en una habitación de las que hay para compartir sexo en grupo. Estaban desnudos. Como quien no quiere la cosa todo comenzó, y cuando se dio cuenta eran diez manos las que tocaban su cuerpo por todas partes, eran cinco bocas con sus cinco lenguas las que la besaban y lamían… vamos, cinco de todo. Me comentó que uno de los hombres no le gustaba, le doblaba la edad y le parecía un baboso… pero aún así permitió que formara parte del quinteto de varones dándose el festín.

Fuerte. Realmente me pareció muy fuerte.

Todo esto me hizo darle vueltas a la cabeza. Te planteas hasta que punto está uno reprimido o hasta que punto algo puede considerarse una perversión. Te preguntas si el hecho de que te escandalices es a causa de tu educación, no ya familiar, sino sociocultural.

Por otra parte y dejando a un lado la moralidad, está claro que aquí los celos no tienen cabida. No hay infidelidad, sino el compartir el gusto por el erotismo, la sensualidad y la sexualidad. También es cierto que la mayoría de las parejas ya llevan años juntos y lo que buscan es ampliar un repertorio sexual que con el tiempo se ha vuelto monótono.

No sé. Realmente no sé que pensar. El tema en plan fantasía puede tener su morbo, pero en plan realidad me parece peliagudo; peligroso como jugar con fuego.

Así que dime, ¿te va el sexo liberal?

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7 comentarios

Archivado bajo Sonvak_

7 Respuestas a “Placeres prohíbidos

  1. ¡Anda, que aquí la niña, nos deja una verdadera perla de texto y de frase final, que no es frase sino que, directamente: pregunta.!… Tiene guasa la ciudadana artista. Pues voy a intentar meterle mano (al texto claro, porque el swnger ese ni lo huelo) , si no se me adelanta nadie.
    Tú te has quedado flipada y yo todavía no reacciono, y eso que uno quiere sentirse liberal. Joeer con el liberalismo.

    Bueno ahora más en serio. Siempre respetaré lo que libremente, y sin causar daño físico a otro, decida otra persona hacer con su propio cuerpo. Sería muy lamentable (para mí) estar de acuerdo con la eutanasia y poner pegas al disfrute de tu cuerpo (o de otros, consentido) sea de la forma que sea. Otra cosa distinta es que yo me atreva a ello por las razones que sean o que, incluso, asiendo la hoz con mi mano cercene mi liberalismo-puritano cuando sea, también libremente, una persona cercana a mí la que quisiera hacerlo. En estas situaciones, es verdad, es cuando se nos mide de verdad en cuanto a nuestras convicciones profundas, que a veces se pueden poner en duda.
    Lo que quizás no llego a comprender, si cabe a compartir por lo menos tal y como lo describes, es el regocijo de quienes lo contaban, sobre todo por ver las caras de asombro de los demás. ¿Qué querían, demostrar que son más liberales que nadie? ¿Se lo contarían igual -como incitando a ello, por normal- a su hija, cuando esta decidiese tener libertad para usar su cuerpo? ¿Harían un trío con ella o se decidirían por un quinteto en el que estuviese el “anciano baboso”?. Me gustaría conocer la respuesta, de ellos, lógicamente. En base a la misma, reforzaría más mi convicción de que, cada uno puede usar su cuerpo como libremente elija (elija él, libremente, sin aleccionamiento) siempre que no causa mal físico a otro.
    Ufff, de momento nada más, porque no se si estoy diciendo tonterias.
    Ciudadana artista….. ¡vaya temita!… Enhorabuena.

  2. No dices tonterías, ciudadano. Es que el tema se las trae. No quiero juzgar a nadie, creo que más bien me juzgo a mi misma a la hora de pensar al respecto y darme cuenta de que no soy tan “moderna”. Me imagino que la clave del tema está en separar sexo y amor.

    Con respecto a la pareja… está claro que en ese sentido, tenían mucha experiencia y les hacía gracia mi inocencia a pesar de llevarles unos cuantos años. Alardeaban quizá, pero no de una forma molesta. Yo estaba muy sorprendida por lo que me contaban, y me sentía contenta de estar sorprendida y de no estar de vuelta de todo porque en realidad, y no sé por qué ni con que derecho, sentía pena por ellos, lo cual me llevó a pensar en lo tremendamente ignorante que puedo ser ya que no conseguía entenderlos y eso era lo que me llevaba a ese sentimiento de pena. Ellos parecían felices y siguen siendo felices, Llevan mucho tiempo juntos y les va bien. De hecho, lo más curioso de todo este tema, es que las parejas que lo practican suelen ser parejas sólidas y de fuertes bases, reforzadas por esta practica.

    En la televisión, últimamente, tiene salido algún reportaje sobre este nuevo tipo de locales, y esta nueva forma de entender el sexo, lo cual atestigua que se está convirtiendo en un movimiento cada vez más importante y con más adeptos. Está llegando una nueva era y a mi me pilla en pañales 🙂

  3. No creo que en nuestros comentarios estemos juzgando a los demás. Es cierto, no tenemos derecho. Pero si tenemos derecho a reflexionar sobre esta situación y, quizás, a poner en contradición (con los pocos datos que tenemos) la actitud de la pareja en base a sus convicciones. Sexo y amor no tienen que ir unidos, es verdad, pero también es cierto que el amor sí puede ir unido al sexo. Pero, quizás este no es el tema.
    Insistiría en las preguntas que les hacía a la pareja (a ellas claro, no a tí) y tendría curiosidad por saber las respuestas y sus razonamientos/convicciones. No dudo de la solidez de la pareja (supongo que ejercen su libertad -en todo- con el máximo respeto) y de sus fuertes bases (también me gustaría saber como entienden ellos esas bases).
    En cualquier caso yo prefiero tus pañales coherentes, tu antiguedad de poco más de 30 y tu ignorancia que to también asumo como mía. ¿O es que ahora, de la noche a la mañana, el “viejo baboso” y el resto se han dado cuenta que su revolución ha comenzado?. Quizás el “viejo baboso” estuvo en la Isla de Mann, en ese inicio de la “revolución hippie” (paz y amor, hermano)… sobre todo amor.
    Un beso, ciudadana

  4. Yo me encuentro más cómodo debido a mi educación en un ambiente menos liberal, aunque para nada conservador. Pero es algo que siempre me ha hecho reflexionar, por ejemplo, por qué existen los celos, es debido a una reacción natural en las personas o es que desde que alguien dijo en algún momento que las relaciones entre las personas tenían que ser en pareja y sin cambiar hemos desarrollado ese sentimiento.
    Ups, que me voy del tema, en definitiva yo estoy absolutamente de acuerdo en respetar la libertad y los gustos de cada uno siempre que no invadan la libertad de los demás. Aunque reconozco que a pesar de pensar así a veces meto la pata y se me van palabras de crítica por mi boquita, cosa que intento mejorar cada día de mi vida que ya es algo.

  5. Jooo, os habéis puesto de un serio y sesudo que ya no pego yo aquí.
    Porque lo único que se me ocurre a mi es buscar la afortunada interfecta que se avenga a probar y participar en todas esas (para mi) novedades que nos cuenta Son.

    Oye, por probar que no quede ¿no?

    Abrazos
    Á

  6. sonvak

    Sito: lo de los celos… es cierto que si se piensan no tienen sentido alguno… y ese es el problema, los celos no se piensan, se sienten; son totalmente irracionales y están relacionados con nuestros instintos más primitivos y, cómo no?, con la pasión.

    Aspec: serios? nosotros? eso es imposible. Dicen que hay que probar de todo en la vida, y también dicen que uno no debe decir “de este agua no beberé”… y como ya he hecho alguna cosa de la que estaba convencida que no sería capaz de hacer, como que no diré “ni hablar, en la vida haré yo esto” pues una de las cosas que he aprendido es que soy capaz de sorprenderme a mi misma 😛

  7. Soy de las personas que piensan (y que estoy de acuerdo con ustedes en varias cosas) que cada quién es libre de hacer con su cuerpo lo que deseé sin dañar a segundas o terceras personas. Si algo te hace feliz hazlo, no importa si los demás están de acuerdo o no, eres libre de decidir por tu vida, tus creencias, tus deseos. Sin embargo en la sociedad en la que habitamos siempre existen tabús, que son los que nos hacen sentirnos culpables si realizamos actos que van en contra de lo que la mayoria de la sociedad tiene implementado que hagamos. Es por eso, que todas las personas que realizan este tipo de actos o aquellos que quieren rebelarse de algun modo contra los yugos de la sociedad, son considerados unos rebeldes e incluso hasta podrian ser condenados por tales actos.

    Para eso existe el libre albedrío. Pero pues yo no sigo haciendo las cosas normales que se hacen en este mundo, obvio tomando en cuenta que en cada sociedad hay distintas cosas que son normales y anormales. Pero en la que yo vivo estoy bien con lo que creo y lo que hago y respeto mucho a las personas que deciden rebelarse a esas normas y hacer cosas excitantes en su vida.

    Saludos.

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