La vida y el cáncer

Ya, a muy temprana hora de la mañana, se encontraban levantados. Procuraron, en la medida de lo posible, efectuar el mínimo ruido posible con el que evitar molestias a los vecinos. Las paredes de la casa eran como hojas de papel y así es que, un simple estornudo, era perfectamente escuchado por los vecinos colindantes. Cuando el tono de la conversación se elevaba a niveles, que más bien podían catalogarse de discusión, todo el entorno era partícipe no solo de su desarrollo sino también del desenlace de la misma.

Llevaban más de dos semanas intentando convencerla que aquello no era, lo vulgarmente denominado, la cura bendita. Tomó la decisión, por otro lado obligada pues ya no le quedaban suficientes pastillas para regular su alocada tensión, de visitar al médico. La fortuna se alió con ella. Quien la recibía, con una encantadora sonrisa, no era su habitual ginecólogo –a la sazón más bien antipático, quizás producto de su ya avanzada edad- y que permanecía anclado en postulados médicos poco renovados. La mañana era calurosa y prefirió vestirse con una blusa de seda, con un tono pastel, adecuado como fondo para el bordado de unas rosas que cubrían parte de su pecho izquierdo. La prenda, además de elegante, era de mangas cortas y es así que la doctora, que sustituía por vacaciones al galeno titular, nada más saludarla lo primero que hizo es preguntar por el abultado bulto que casi colgaba de su brazo izquierdo.

–          ¡Ah!, ¿esto?-, marcando con su dedo el bulto sobresaliente, inquirió ella. El doctor me ha dicho, repetidas veces, que no me preocupe, que no es nada. Aunque, si le soy sincera, cada vez se hace más grande.

–          Pero, ¿no le han mandado a usted hacerse ninguna prueba?- preguntó la doctora.

–          Pues no. Es verdad que llevo más de dos meses sin venir a consulta. Vengo cuando ya no me quedan pastillas y necesito, como ahora, otra receta. Pero el doctor siempre me dice lo mismo: que no me preocupe.

–          Pues, lo siento, yo no estoy de acuerdo y, ahora, su doctora soy yo. Quiero que le hagan una biopsia de ese bulto urgentemente. Le relleno el volante, que remarco es prioritario, y ahora mismo pide usted la cita en la planta de abajo.

Durante más de una semana tuvo que visitar el hospital en repetidas ocasiones, incluso dos veces en el mismo día. Los resultados no fueron nada halagüeños y el diagnóstico final quedaba solamente a expensas de la biopsia. Cáncer de mama, con varios nódulos que presentaban ramificaciones. La decisión no se hacía esperar y el parte de ingreso para la operación se cumplimentó, de nuevo, con el literal de preferente.

Aún cuando se habían acostado temprano no pudieron conciliar el sueño en toda la noche. El día anterior su única hija, acompañada de su marido, emprendieron viaje para transcurridos seiscientos kilómetros poder acompañarla en todo momento. No fue necesario resorte alguno para que, los tres, se encontrasen levantados. El reloj marcaba las cinco y media de la mañana y es por ello que era inevitable hacer ruido, que a esas horas cualquiera se hace perceptible, pues la hora de ingreso en el hospital estaba marcada a las siete.

Ingresó en el quirófano con suma tranquilidad exterior. Para quienes la conocían, sabían que era una mujer extraordinariamente fuerte en todos los sentidos. Muchos habían sido los problemas por los que había pasado en su vida, algunos de ellos realmente muy delicados, pero siempre sacaba fuerzas de donde otros serían incapaces de hacerlo. Afrontaba los problemas como lo que son: simplemente problemas, pero se negaba a que éstos le pudiesen superar. Su mente clara, sencilla, a veces tozuda –es cierto- le llevaba a afrontar, siempre de cara, los inconvenientes que, por regla general, ella nunca provocaba. Seguro que esa forma de ser había calado también en su hija. En más de una ocasión sacaba a la luz una frase, casi lapidaria: No entiendo el por qué nos empeñamos en hacer difícil lo que es fácil. Sin embargo, a pesar de toda esa apariencia exterior, nunca podremos saber de verdad los miedos internos por los que caminaba su yo. Eso es, la verdadera intimidad.

Casi una hora después de su ingreso en quirófano la cirujana salió a informar a su hija. Con extrema sensibilidad y delicadeza explicó que se hacía totalmente necesaria la extirpación total de la mama izquierda pues, una vez abierto, habían encontrado nuevos nódulos malignos. A la finalización de la intervención, dos horas después, el nuevo informe era claramente esperanzador. Todo había salido perfectamente. Se había hecho una gran limpieza aunque sería necesario abordar en los próximos meses unos tratamientos más agresivos.

Fue, muchos años antes, cuando otra importante operación lastró de cuajo todo su aparato reproductor. El impacto psicológico de aquella dura, aunque también impuesta, decisión tardó en ser aceptada. Ya no soy una mujer, decía ella. No es que ahora sea mi deseo de tener más hijos pero, si lo fuese, ya no soy capaz de engendrar vida. Llevaba razón. Aún cuando es necesaria la ayuda del hombre –a pesar de las innovadoras técnicas- para dar vida es, solamente la mujer, la única capaz de dar sentido a la vida por medio de su propio cuerpo. Es ese un sentido simple y único que posteriormente se completa con otros más terrenales.

Pero, ahora, también se le cercenaba, para ella, otro sentido vital. Después de nacer, sus mamas habían sido el soporte vital de su hija, como lo son el de todas las mujeres. Forman parte de una, de su intimidad. De qué forma se entiende, en la mujer, sus ovarios y su matriz sin que existan sus mamas como correa de transmisión de la vida.

Cumplió, a rajatabla, con todos los deberes impuestos por los equipos médicos. Ejercicios gimnásticos de rehabilitación para fortalecer la zona dañada, sesiones de radioterapia o lo que fueses necesario. Su conocida, en ocasiones, tozudez le servía para empeñarse en estos cometidos. Quería seguir disfrutando de esta vida, máxime cuando una especial razón le había sido notificada aún estando en el hospital. Iba a ser, de nuevo, bisabuela. Aunque, esta vez, lo sería de su única nieta. Un ser que nacería, refugiado en la matriz de su nieta y amamantado por sus pechos. Al igual que ella, en su día lo hizo. Ahora, ya no era posible, pero este es el doble sentido de la vida. A veces, es necesario desprendernos de lo necesario para dar vida para seguir viviendo.

JOSE MANUEL BELTRAN.

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32 comentarios

Archivado bajo José Manuel Beltrán

32 Respuestas a “La vida y el cáncer

  1. Dar vida, recibir vida.
    Mientras hay vida, hay esperanza y hay que seguir luchando porque más allá de la vida es posible que no haya nada o al menos nada conocido.
    Esa enfermedad impronunciable está ahí, amenazante, silenciosa como un fantasma, pero que un día te da una palmadita a la espalda y por azar toca. Sólo queda tomar tus mejores armas y luchar.

    Besitos ciudadano amoroso.

  2. Pingback: Bitacoras.com

  3. “Locura es hacer la misma cosa una y otra vez y esperar diferentes resultados”, gracias maestro EINSTEIN.
    Creo que no es conveniente, pero tal vez “convenga” y claro ese es otro cantar…. ¿Hasta cuando?… vamos a seguir pagando “estos servicios”.
    No es probable que Jesus venga a echar “los mercaderes del templo”
    Al que le duele la muela debe sacarsela… Esperar que lo hagan por ti es poco probable.
    Un saludo.

  4. Hola Nuria,
    No basta solo con la esperanza. Hay que luchar, con todas las fuerzas disponibles -físicas y mentales- así como con la ayuda médica. Demostrar, a uno mismo, que ese doble sentido tiene su por qué.
    Se me hace muy difícil ponerme en la situación de una mujer; en esas u otras circunstancias (realmente es imposible) pero me conoces bien y sabes que soy un tonto idealista. Porque así es como me considero cuando hablo de la MUJER.
    Dos besazos enormes, amor. Ya sabes con quién debes compartirlo.

  5. Hola Francisco,
    Lo primero agradecerte tu entrada en este espacio y tu comentario. He leido y releido el mismo y, obviamente, estoy totalmente de acuerdo ya no solo con las frases descritas sino, creo es lo importante, con el mensaje de las mismas.
    Por supuesto mi curiosidad-como dice una entrañable colega de este espacio- me ha hecho visitar tu blog.
    Un abrazo ciudadano. Espero verte más por aquí.

  6. Cien mil fallecidos al año, trescientos diarios, uno cada cinco minutos, no tuvieron ni tienen la oportunidad de beneficiarse de la “ayuda”; lo peor, mañana lo mismo; lo más grave, el inmovilismo de los sistemas; lo más dramático ¿es falta de informacion y conocimientos?; lo mas delictivo persistencia a pesar de suficientes conocimientos.
    ¿Demasiados mercaderes en el templo?.

  7. Excelente post que me ha puesto triste pensando en personas que han pasado por ello y ya no están aquí… pensando en personas que están pasando por ello y lo difícil que es su lucha…

    Un besazo!!

  8. Siento tu tristeza, pero no debemos seguir callados y de rodillas, para cambiar las cosas es necesario que prevalezca la verdad aunque sea dura.
    Otro para ti, Sonvak.

  9. Gracias Francisco 😀

  10. Hola Sonvak, si puedes informa y ayuda a Luz, ella con su comportamiento puede hacer todo lo que no puede la terapia.
    Hasta pronto

  11. Estoy con vosotros..

    🙂

  12. Hola Sonvak,
    Siento, de verdad y creéme, haberte puesto triste. La falta es mía pues, cuando entramos en este espacio a leer los relatos de los compañeros lo que menos queremos encontrar es tristeza. Pero lo relatado, es realidad y, la realidad, es como es: nos guste o no.
    Sabéis que me gusta -o por lo menos lo intento- dejar reflexiones en cada uno de mis artículos y/o relatos. Esta vez la reflexión es tan profunda como real, es triste y también alegre. Pues quiero considerar que es alegría toda la enorme lucha positiva de todas aquellas personas que lo sufren y que, gracias a su valentía y constancia, salen de ella.
    No he querido aquí reflejar quienes son las protagonistas de la historia. Pero, están muy cerca de mí, pero que muy cerca. En mi blog personal, al final, la pista está publicada.
    Gracias, Sonia, ahora quiero llamarte así por tu, de verdad, emocionado comentario.
    Un besazo enorme, ciudadana.

  13. Hola Francisco, de nuevo.
    Gracias por tu apoyo. Que sepas que todo este post y sus posteriores comentarios están siendo seguidos por las personas implicadas. Porque, hay que afrontar las cosas de cara, delicadamente sí, pero a cara descubierta, retando al opositor y gritándole:¡ Qué pasa! ¡Aquí estoy yo, veamos quien gana; y ten cuidado porque no te lo voy a poner nada fácil!.
    Como es habitual en mí, el mismo post ha sido publicado en mi blog personal pero yo,os recomiendo,que visitéis el de Francisco, que he descubierto gracias a su comentario.
    Un abrazo enorme, ciudadano.

    Hola Goyo,
    Un sincero abrazo,amigo y gracias por tu apoyo, ciudadano,.

    Hola, al resto de participantes en el Blogguercedario que, desde hace varias semanas, omiten comentarios a lo publicado por mí (que no al resto),
    Salud,para todos vosotros.

  14. Es triste, Sonvak, es cierto. Pero a mí en estos casos lo que me puede es la furia.
    Furia hacia ese doctor que decía que todo iba a estar bien. ¿Cuántos de esos malditos desinteresados que no merecen tener trabajo existen en cada hospital?
    Es inaudito. Y te da una impotencia espantosa.
    Por eso me enojo. Tal vez en algunos casos son errores, negligencias. Pero en otros es simplemente una mezcla de desinterés y complejo de dios.
    No quiero ser prejuiciosa. Pero es que estas cosas me ponen de malas, más allá de todo lo terrible e inevitable de la enfermedad, y de todos los excelentes doctores que puedan caminar por los hospitales…

  15. Cita:
    “…España es todavía un desierto científico con unos pocos oasis. Unos modestos oasis que son Madrid, Barcelona, y, con más modestia aún, Valencia, Alicante, Sevilla, Salamanca… Y luego hay individualidades, héroes que trabajan aislados y a quienes yo admiro. Pero, en conjunto, España sigue siendo muy modesta científicamente, aunque hay que reconocer el esfuerzo de los últimos años, que ha hecho que el desierto no sea absoluto…”
    Manuel Serrano
    Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.

  16. El cáncer debe ser siempre curable y el comportamiento, la voluntad y una firme decisión del afectado es siempre necesarios, huir hacia adelante, dejandose llevar llega a ninguna parte, primero información clara y honesta – lejos de los consentimientos “mal” informados –
    Visitar mi blog, leer la etiqueta nº 3, meditar y decidir con fuerza y con disciplina, tendreis la confianza que da “tomar las riendas de la vida” y la sensación por primera vez de que vais a ser dueños de la situación, dadme la mano y caminemos juntos, solo quiero a cambio veros felices y contentas/os
    Un abrazo

    enlace: http://martinacris,blogspot,com

  17. Obsi

    Buenos días ciudadano!
    La verdad es que he tenido por ahora la enorme suerte de no verme tocada de cerca por esa enfermedad pero soy consciente de que es una lotería y nos puede tocar a cualquiera. Admiro mucho a las personas que luchan cada día por superarlo y admiro muchísimo más a sus familiares. En mi época de estudiante dediqué un tiempo a visitar semanalmente la planta de oncología del Ramón y Cajal y guardo, aunque parezca tremendo decirlo así, y a pesar de todo lo que vi, un inmejorable recuerdo, duro pero gratificante.
    Que sepas tambíén que un escalofrío me ha recorrido al leer la última frase.
    Un abrazo y un beso ciudadano!

  18. Gracias Obsi. Cuando se lleva toda la vida -muy larga, 81 años- estudiando, observando, investigando esta enfermedad -casi 65 años- despues de haber tenido un triste contacto con ella -mi madre- es muy gratificante recibir palabras como las de todos vosotros.
    No es facil seguir frente a fuerzas poderosas, pero la humanidad desamparada y desprotegida merece el esfuerzo y el sacrificio.
    Abrazos y besos

  19. Hola Daniela,
    Furia e impotencia. Todavía la tenemos, es verdad. He querido olvidarlas, transitoriamente, porque ahora tenemos que centrarnos en lo importante: la mejor recuperación de mi suegra. Ella va a luchar, nosotros también -como el único apoyo que tiene-.
    Por supuesto, no lo voy a poner en duda, que existen excelentes profesionales médicos pero… del aludido, prefiero, de momento, olvidarme.

    Muchas gracias, como siempre y en este caso más especialmente, por tu comentario.
    Un besazo, ciudadana.

  20. Hola Obsi,
    Soy yo, el ciudadano José Manuel. Ójala continues con esa suerte y nunca obtengas ningún boleto para concursar en esa lamentable tómbola.

    La forma de expresar el relato (basado -desde hace escasamente un mes, en el caso real de mi suegra) es la de la admiración hacia ella y hacia tod@s los enfermos. Quienes estamos ayudando recibimos, al igual que tú lo expresas en tu experiencia en el hospital- una fortaleza enorme al ver su comportamiento y su afrenta.

    Gracias por tu sensibilidad, demostrada en ese comentario al último párrafo del artículo. Nos es metafórico ¿verdad?, es real.

    Un besazo ciudadana.

    Hola Francisco,
    Gracias por tus nuevas reseñas. Como verás (lo comento para no crear confusión) los lectores habituales de este Blogguercedario me llaman ciudadano -en correspondencia cariñosa- a como yo les denomino a ellos y hacen uso de ese apelativo cuando efectúan los comentarios a mis entradas.
    Yo, como siempre, me despido de la misma forma. Un saludo, ciudadano.

  21. Susana

    Te quiero dar las gracias por haber escrito este bello relato porque lo has escrito de una forma dura pero que muy real. Es verdad que tenemos que luchar y que muchas nos escondemos porque tenemos miedo pero gracias a cosas como estas, a las de nuestros amigos y familiares, tomamos más fuerza para continuar en esta batalla. He leido en los comentarios que tú también lo tienes cerca y que también estás en la batalla, por eso lo has escrito tan bien. gracias, gracias, gracias

  22. Hola ciudadano José Manuel.
    Escalofriante, emotivo, sentido y conmovedor escrito el tuyo.
    La ironía final, ironía de la vida, es algo injusto pero muchas veces cierto.
    Francamente, no sé que decir, pues es un escrito que te deja un escalofrío en la espalda, un miedo a que le toque a alguien cercano y una esperanza.
    En fin, como siempre, haciendo meditar
    Un abrazo

  23. Hola Susana,
    Si de alguna manera este relato ha podido, si quiera por un momento, compartir esos miedos ya me basta. Te doy las gracias a tí, por tus bonitas palabras y ójala que esa fuerza se incremente cada día.
    Un beso, ciudadana.

    Hola Aspective,
    Siento, de verdad, haberos provocado todas esas sensaciones que tú describes pero…. son las que sentía, al igual que tú y otros muchos.
    Ese miedo a que le toque a alguien cercano es ya una realidad, a quien por cierto, tú pudiste conocer en la Plaza Mayor. Pero queda la esperanza, y la lucha y …… queda todo para disfrutar ¡claro que sí!.
    ¿Sabes? me alegro que te haga meditar.
    Un fuerte abrazo, ciudadano.

  24. Lamento vuestro sufrimiento, también a mi me provoca tristeza. Solo me queda ofrecer como siempre de forma altruista y gratuita, mi TRATAMIENTO DEL CANCER MEDIANTE ALIMENTACIÓN, entiendo que es dificil aceptar y comprender que el cáncer pueda combatirse con algo tan delicado, tan simple y tan inocuo.
    Puedo ayudarles, pero no puedo cambiar ni el pensamiento ni el destino de las personas.
    Saludos

  25. Eva

    Hola a todos,me parece un tema muy interesante éste,bonito relato y cruda y triste realidad,el cáncer convive con todos nosotros,por desgacia,a quién no le ha tocado de cerca??,impresionante la cantidad de gente que muere cada día por ésta enfermedad,el caso es que vivimos en una sociedad capitalista y el dinero lo mueve todo,la industria farmacéutica tiene el poder y los médicos están a su servicio,y no al nuestro,se limitan a decirte que tienes un bicho que hay que matarlo,aunque por el camino se mueran el resto de los bichitos buenos y necesarios que están al lado (durísimo tratamiento y no siempre efectivo)pero no se molestan en estudiar de dónde salió ese bicho y por qué…
    deberíamos hacer caso de gente que lleva toda una vida,más del doble de lo que yo llevo vivido hasta ahora,estudiando y dedicándose en cuerpo y alma por amor al estudio de ésta enfermedad,a su comportamiento y a cómo prevenirla y combatirla en caso de que fuera necesario,poniendo sus conocimientos a nuestro alcance sin esperar nada a cambio,simplemente nuestra cura y bienestar,por qué no ,porque no hay dinero de por medio sus tratamientos ya no son efectivos??? yo estoy totalmente de acuerdo en que la naturaleza es sabia y ella pone a nuestro alcance todo lo que necesitamos para vivir,y ahí está la prueba,en las investigaciones de Francisco y en sus logros que
    son muchísimos ,una persona que lleva dedicándose a algo sesenta y pico años con la pasión y dedicación con la que él lo hace tiene que recoger sus frutos en algún momento,creo que ya es hora de abrir los ojos ante ésta enfermedad y entender que existen otros métodos menos agresivos de combatirla,hagámosle caso a la gente sabia y entendida,que no busca ningún beneficio en todo ésto, y luchemos contra el cáncer,que rompe y destroza tantas familias y hogares cada día.
    Besos a todos y a tí especialmente Francisco,gracias por existir….

  26. pepe fernandez

    Genial Francisco, y te apoyo Eva.

  27. Hola Eva,
    Muchas gracias por tus palabras en relación con el artículo. Efectivamente, lo escribí intentando aportar sensibilidad sobre este terrible problema pero sin apartarme de la realidad y de la crudeza.

    Sin embargo no coincido contigo en la maximalidad de que todos los médicos están al servicio de la industria farmaceútica y de ese capitalismo al que te refieres. No todo es blanco o negro. Existen excelentes profesionales y científicos por los que, gracias a ellos, avanzamos positivamente. No dudo, por ningún momento, que otras personas carezcan de esos méritos gracias a experimentar con otras alternativas.
    Yo, que ahora estoy muy cerca del problema, no crea que sea positivo perder el tiempo en batallas banales.
    Muchas gracias por tu aportación y ójala todo se desarrolle de la mejor forma.
    Un beso, ciudadana.

    Hola pepe fernández,
    Muchas gracias por tu participación.

  28. Eva

    Hola Jose Manuel,precisamente porque no todo es blanco o negro deberíamos arriesgarnos muchas veces a probar con el gris,sobre todo cuando uno sabe que no tiene nada que perder,siento mucho que estés viviendo ahora la enfermedad de cerca,yo también,y es algo muy duro,evidentemente cada cual piensa a su manera y ve las cosas e intenta solucionarlas cómo mejor le parece,siempre pensando en que lo que está haciendo es lo más correcto y adecuado en cada momento,cuando hablo de los médicos de esa manera y de la sociedad capitalista evidentemente estoy generalizando,hay de todo,pero cada uno cuenta la feria cómo le fué en ella,yo tengo mi opinión basada en hechos concretos y reales,y por eso apoyo la medicina naturalista,podría contar cientos de casos con resultados positivos,evidentemente también la medicina cura,pero de otra manera con la que yo no estoy muy de acuerdo en casos concretos.
    ésta es simplemente mi opinión.
    saludos …

  29. Ya ha quedado claro que no negocio con la vida de los demás, siento impotencia y dolor al ver que las personas viven engañadas y no quieren ayuda, opiniones todas ellas respetables, para no resultar no grato aqui, no volveré más. Una cita y un cordial saludo a todos.

    Citas y referencias:
    Kevin Trudeau, en su libro ALTERNATIVAS NATURALES AL GRAN NEGOCIO DE LA SALUD, escribe: “… Quienes merecen el mayor reconocimiento son los cientos de miles de dedicados profesionales de la salud de todo el mundo que rechazan el uso de fármacos y cirugías y, sin embargo, ven habitualmente como sus pacientes se curan y siguen con sus vidas saludables. Estos profesionales de la medicina natural ven a la gente curarse de cáncer, diabetes, cardiopatías, dolores “crónicos”, jaquecas, artritis, alergias, depresión y muchas más enfermedades. La cuestión, entonces, no es más si las enfermedades pueden ser prevenidas o curadas de manera más rápida y efectiva sin el uso de fármacos y cirugía. La verdadera cuestión es: ¿Por qué hay profesionales de la salud que no utilizan fármacos ni cirugía, que están siendo perseguidos como si fueran criminales por haber curado a la gente de cáncer, sida y cientos de otras enfermedades crónicas? Las terapias naturales funcionan, y pueden ser más efectivas que los fármacos y la cirugía. Las personas que aplican terapias naturales para curar y prevenir enfermedades, sin efectos adversos y con mayor éxito que los tratamientos farmacológicos o quirúrgicos, son perseguidas por infringir la ley. La pregunta es: ¿Por qué los tratamientos económicos, totalmente naturales, inocuos y efectivos están prohibidos?…”

  30. Raquel Fernández

    Estremecedor, valiente y estupendo relato. Mi más sincera enhorabuena José Manuel por tan bonitas palabras. Son muchas las cosas que me han impactado pero ese final cvuando dices que a veces es necesario desprenderse de lo que da la vida para poder seguir viviendo es algo muy bonito.
    Que sepas que me has hecho llorar y aunque sea de casualidad como he encontrado este artículo quiero darte las gracias por la energía positiva que has dejado en mí.
    Grcias

  31. Hola Francisco,
    No sé entender bien tus palabras, realmente me desconciertan. Que conste que yo aquí me he dedicado, pues soy colaborador habitual, a publicar un artículo en relación a este tema que a su vez, desgraciadamente, me ha afectado directamente en este último mes. Puedes tomarte todas las opiniones como quieras, pues yo siempre respetaré tu libertad de expresión y, por supuesto, puedes volver cuando quieras. Ni yo, ni seguro que ninguno de los colaboradores de este espacio, nunca te dirá que no eres grato. Otra cosa es lo que tú opines, cuestión que respeto.
    Un abrazo, ciudadano.,

    Hola Raquel Fernández,
    Por si acaso entras de nuevo aquí, decirte que solo con leer la última línea de tu comentario.. “..la energía positiva que has dejado en mí” un servidor se siente, de verdad, agradecido.
    Un beso ciudadana

  32. Hola ciudadano Beltrán:

    “…Debemos ponernos todos mano a la obra para cambiar un sistema que no funciona…”

    Ver este video:

    http://www.tu.tv/videos/la-guerra-contra-el-cancer-la-noche-tema

    Esto no son cuestiones banales

    Ver la etiqueta 13 de mi Blog.

    Un abrazo

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