Si yo fuera etarra

Biografía de un perturbado que nació normal – creció perturbado – y vive arrpentido:  

(todos los datos son ficticios)

Nací en el año 1972 en Irún, un municipio perteniciente a Guipúzcoa que es fronterizo con Francia del que la separa el río Bidasoa. Mi infancia fue de lo más normal, mis padres me enviaron a un colegio privado y me educaron a la perfección, sin que me faltase de nada. Creo recordar que fue la etapa más feliz de mi vida, o casi mejor dicho, la única etapa en la que tuve vida.

Con 14 años comenzaron los problemas. Dejé el colegio privado y comencé a ir al Instituto, al igual que otros dos compañeros con los que había intimado y con los que comenzaba a disfrutar de las primeras experiencias en la vida, tales como ese primer cigarrito, esas primeras novietas y esas primeras borracheras. En el instituto tuvimos vidas paralelas, en 1º bup todavía tuvimos un historial académico aceptable, pero a partir de 2º las dificultades crecieron. Y crecieron porque conocimos al Chuli, un hombre que nos duplicaba en edad y que nos comenzaba a explicar la realidad vasca y la desfachatez española. Empezamos a faltar a clase cada vez más, y nos juntábamos en un pequeño local propiedad de el Chuli donde también acudían otros jóvenes de otros institutos. Nos planteaba todo como un juego, de misiones. Existen varios niveles y para llegar al nivel 1o hay que ir quemando y cumpliendo objetivos. Nuestro bautizo consistió en acudir a un meeting del PP y conseguir mostrar unas pancartas nacionalistas con escritura en vasco que ni siquiera entendíamos por aquel entonces. Si conseguíamos salir en prensa escrita o televisión los puntos se disparaban y el ascenso de nivel era inmediato. Así prueba tras prueba, mientras que nuestro nivel académico se desmoronaba nuestra popularidad y diversión iban in crescendo. Manifestaciones, peleas, destrozos de mobiliario y de locales sede (cajeros, sedes políticas, sucursales bancarias, portales de amenazados, etc.). Aquí comenzamos a forjarnos un merecido historial delictivo con frecuentes detenciones que no llegaban a ser más que un susto.

Los problemas reales llegaron cuando alcanzamos el nivel 10, eso significaba reunión con el mandamás y nuevos preceptos además de pulir y evolucionar el discreto entrenamiento al que sin darnos cuenta habíamos sido sometidos. En qué momento fuimos conscientes de que aquello había dejado de ser un juego? y ahora estábamos atrapados. Habíamos jurado lealtad y estábamos sometidos a las estrictas reglas de la banda. Nuestras cabezas no podían ni siquiera imaginar en abandonar o cambiar aquella forma de vida, sabíamos de sobra cuales serían las consecuencias.

Tras la reunión con el mandamás se nos asignó un mecenas, una persona que se ocuparía de nosotros durante 6 largos meses. Ahora sí que estábamos siendo profesionalmente entrenados. Debíamos cuidar hasta el último detalle, leer numerosos escritos de comportamiento y nunca, nunca faltar al decálogo sagrado de la banda.

Tras esos meses de estudio y entrenamiento volvimos a tener la reunión con el mandamás, en esta ocasión era otro, ya que el anterior había sido apresado por la Guardia Civil. Estábamos preparados para la fase operativa, nos constituíamos como Comando itinerante a la espera de nuestra misión y objetivo. Ahora ya no se trataba de montar espectáculos callejeros o de destrozar bienes materiales, no. Ahora nuestra primera misión consistía en secuestrar a un empresario. Todavía recuerdo los gritos de pánico en el momento en el que lo apresamos y los lamentos y súplicas que vertía día tras día durante  8 largos meses. Nos pedía que lo matásemos, y a mi me daba la risa. No me lo puedo creer. Ahora detrás de estas rejas lo entiendo perfectamente, y eso que a mi me alimentan mucho mejor y me permiten hacer ejercicio, dormir en una cama y poder leer y realizar varias actividades.

Durante 1o años cometí secuestros, asesinatos, extorsiones, amenazas, atentados con explosivos y he visto como compañeros iban cayendo, ya sea muertos en operativa o detenidos por las autoridades. Cada vez que algo así ocurría me sentía espoleado y mi ira crecía.

Pero como no podía ser de otra forma, acabé cometiendo errores y me atraparon, fue en Noviembre de 2003. Nuestra misión a largo plazo un atentado con coche bomba en la sede de un partido político. Estábamos al inicio de la operativa y conducíamos una furgoneta robada en España en el sur de Francia. Detrás un doble fondo lleno de explosivos y camuflándolos multitud de plantas. Un control de carretera nos apresó y aunque intentamos huir fue imposible, alguien nos había vendido porque conocía de sobra nuestro itinerario y había cubierto las vías de escape. Los explosivos los encontraron al momento, no podía ser todo tan fácil, alguien había largado.

Después de casi 1o años de cárcel y de mucho tiempo para pensar y mucho tiempo para leer, empiezo a darme cuenta de que soy un monstruo, de que por culpa de entrar en aquella dinámica de diversión cuando era joven y muchas veces de hacerme el machito acabé donde no quería sin posibilidad de vuelta atrás, con una forma de vida muy perra pero de la que no se puede salir, hay que estar muy atento cuando uno tiene el sentido común de un adolescente para no caer en ella y me considero una víctima de mi entorno, pero entiendo que debo pedir perdón y sé que eso nunca será suficiente. Cada vez es menor el peso de la cárcel y mayor el peso de mis actos, mi cuerpo vive bien aunque sea encerrado pero mi cabeza no soporta las imágenes que cada noche me visitan con nitidez y un sonido de espanto. Mi desayuno desde hace tiempo es un sincero Lo siento!!!

 

“Todo lo escrito aquí es ficticio y nada tiene que ver con la realidad. Es simplemente un ejercicio de empatía con un supuesto integrante de eta arrepentido”

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7 comentarios

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7 Respuestas a “Si yo fuera etarra

  1. Obsi

    Impresionada estoy Sito, ¡¡¡¡menudo ejercicio y qué bien escrito!!!! Menudo temita, polémico donde los haya. Yo entiendo que la mente de algunos adolescentes puede ser muy influenciable pero no considero a los etarras víctimas de sus circunstancias (me parece demasiado fácil echarle la culpa al entorno). Siempre queda algún reducto de libertad para elegir estar donde se está. Yo no estoy a favor de la pena de muerte en ningún caso y si lo que cuentas en el último párrafo se cumpliese me parecería una condena, no voy a decir justa pero sí mejor que pasarte unos añitos encerrado en una cárcel comiendo y durmiendo calentit . A estar encerrado uno puede acostumbrarse, incluso vivir más o menos bien, pero no hay nada como el peso de la culpa y saber que por mucho que lo lamentes el perdón no te va a llegar nunca. De uno mismo no se puede escapar. En fin, una pena que no se arrepientan todos y de verdad y se queden bastantes más años en la cárcel de lo que se quedan.
    Lo dicho, me quito el sombrero.
    BSS

  2. De todas formas el hecho de que el etarra ficticio éste se considere una víctima de su entorno no significa que yo esté de acuerdo. Sólo pienso que ante tanto sentimiento de culpa el susodicho buscaría alguna excusa como esa.

    Gracias por tus palabras…

  3. Está de actualidad el tema…muy bueno..

  4. El post muy bien escrito. Personalmente no me da ninguna pena el protagonista, pues creo que cierto tipo de actos nunca podrán tener justificación.

    Besos!!

  5. Hola ciudadano,
    Joeer, me reincorporo poco a poco y ¡plas! temazo al canto.
    Alabo tu “valentía” por tocar este tema y la sutileza expuesta. Has planteado la introducción como si de una secta se tratase en la que, como creo debe ser en todas, la independencia de tu inteligencia se evapora para dar paso a la sumisión.
    Pero, y no trato de defenderlo en cuanto a que la situación no es la misma (por lo menos para mi), los militantes de ETA quizás se consideren verdaderos gudaris que es lo mismo que decir guerreros, en castellano. Es así que los gudaris nacieron con el Ejército Vasco, promovido por el Gobierno Vasco al inicio de la Guerra Civil, en contraposición al Ejército Nacional (que por cierto es quién inició la asonada) dado que las provincias vascas quedaron del lado republicano legalmente constituido.
    Se formaron batallones formados por gentes del PNV y también por anarquistas, comunistas y socialistas defensores ya del nacionalismo vasco (sobre todo, curiosamente con más ultranza, por parte del PNV=centro-derecha).
    Reflexiono y me pregunto: ¿Cuál fue nuestro sentimiento cuando Carrero Blanco ( último símbolo de personificación del franquismo) fue asesinado mediante voladura de su vehículo?.
    ¿Acaso la reinserción de Mario Onaindía (máximo dirigente de ETA en sus tiempos) no ha sido ejemplar?.
    Los tiempos han cambiado, y mucho. Debemos esforzarnos, entre todos, a que la violencia y la pérdida de vidas nunca nos llevará a buen destino pues la razón está en el buen uso de nuestra inteligencia sabedores que el camino a conseguir es el del respeto mutuo de las ideas, aunque a veces resulten tremendamente incongruentes.
    Un fuerte abrazo ciudadano y, de nuevo, enhorabuena por el tema. –Perdón a todos, por el rollo.

  6. Enhorabuena Sito por tu entrada, muy interesante. Me quedo con ese final de arrepentimiento. Un beso.

  7. aspedras

    Me guardo este escrito para que generaciones posteriores lo lean y que este caso siga siendo ficticio. Tienes mucho talento, pequeño.Ole! 😉

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