Mi experiencia on-line

Esta mañana, camino del trabajo, he visto una chica increíblemente guapa. Su figura, su cara, el pelo, la indumentaria, el estilo al caminar y moverse, todo, la hacía candidata a ser una mujer ideal. Caminaba por la acera tras ella, y la casualidad ha querido que entráramos en la misma cafetería. Yo no pensaba en tomar un café, pero de repente he sentido la urgente necesidad de un cafelito. En ese momento y en ese establecimiento. He entrado detrás de ella y he conseguido un hueco en la barra a su lado. Con la primera tontería que se me ha ocurrido he logrado entablar una intrascendente conversación. Tenía una voz preciosa, unos ojos increíbles y una sonrisa que desarmaba. Hasta su nombre sonaba bien. A lo largo del corto café he observado que se tocaba el pelo con reiteración, y otros signos convencionales del lenguaje no verbal que me han animado a pensar que le interesaba… Finalmente he conseguido su teléfono (¿será su número realmente? Eso espero) y la promesa de volvernos a ver en breve. Creo que me he enamorado…

¿O no?

¿Qué le falta a esta situación, ficticia, por supuesto, para ser un enamoramiento real? He percibido que existía química entre nosotros. Las feromonas nos eran favorables. Hay un conocimiento físico, un deseo sexual latente… Pero sin duda algunos me dirán que no me puedo haber enamorado porque “no la conoces”. No la conozco, cierto, aunque de momento me sobran motivos para seguir viéndola y si es posible, practicar el deporte más popular del mundo, al que nadie pone pegas (bueno, casi nadie…). Sin embargo, me surge una duda. Nunca terminas de conocer a una persona del todo, y además, los seres humanos somos cambiantes ante situaciones diferentes y evolucionamos con el tiempo. ¿Cuándo puedo, entonces, decir que conozco lo suficiente a alguien como para poder afirmar que sí estoy enamorado? ¿A partir de qué punto es lícito decir que estás enamorado? ¿Qué grado de conocimiento es necesario y suficiente? Por mi parte, ni idea.

¿Cuáles son, pues, los requisitos para poder decir que estas enamorado de alguien? Francamente, lo ignoro. Creo que cada uno lo definirá en función de cómo se siente interiormente con respecto a ese alguien. Y es posible que en las mismas circunstancias, con los mismos sentimientos, una persona diga que está enamorada y otra que no.

Entonces, ¿es posible el enamoramiento a través de la red que conlleva la ausencia de una faceta al parecer tan importante como la física? La lógica me llevaría a decir que no es posible. Que sí es posible conectar muy bien con alguien, estar encantado de conocer a esa persona, querer saber más, desear estar todo el rato charlando con ella, y por supuesto ansiar conocerla cara a cara. Pero algo falta. Además existe un peligro, muy grande, de autoengaño, dicen, pues suele suceder que todas aquellas facetas que no conocemos, que aún no conocemos, las rellenamos con nuestra imaginación y, por supuesto, siempre a nuestro mejor gusto. Por tanto, diría que hasta no pasar la prueba de fuego, de comprobar el componente real y estar con esa persona y recibir sus (llamadlo como queráis) feromonas, vibraciones, olores, lo que sea, no sería posible decir que estás enamorado, por muy bien que la llegues a conocer on line.

Quizá, me preguntaríais ahora por mi experiencia personal…Comencé a relacionarme con la gente, de manera virtual, allá por el lejano año de 1991, a través de lo que a imitación del “minitel” francés, se llamó aquí “ibertext” (pantalla de 12 pulgadas, mini teclado incorporado, modo texto exclusivamente, sin imágenes, y 80 caracteres por línea, conexión telefónica a coste de llamada interurbana) y posteriormente, a partir del 95,  mediante el bodrio-invento español, remedo y acceso a internet, que se denominaba “infovía”.

Solo texto, por tanto solo conversaciones, sin fotos ni otras posibilidades. El quedar con alguien implicaba total incertidumbre, pues hasta para reconocer a la persona dependías de la descripción que ella hubiese hecho de sí misma… y en fin. Normalmente quedabas en una cafetería y tenías que haber dicho como ibas a ir vestido para que te reconocieran y como os podéis imaginar las sorpresas fueron mayúsculas. Para bien y para mal.

¿Y entonces el amor virtual? Nunca he estado buscando una relación amorosa a través de la red. A lo largo de estos ¿19 años? (¡caray!) he conocido bastante, mucha gente. Sobre todo al principio, pues la novedad anima. Incluso llegamos a componer un grupo muy agradable con quedadas más o menos habituales. Sin embargo, del tema que nos ocupa hoy, la experiencia que tengo es mucho más breve. Con todas las limitaciones, excepciones, consideraciones, etc. vistas anteriormente, diría que sí, que una vez me sucedió. Me cogió de improviso, con el pie cambiado, por sorpresa, casi a traición, sin esperarlo ni por supuesto buscarlo. Y fue creciendo poco a poco. Raro, diferente. Como empezar la casa por el tejado. Por supuesto con muchas carencias de conocimiento como en cualquier relación (y en este caso eran las físicas, limitadas a alguna foto), pero creo que pese a todo, sí, le podríamos llamar amor. Virtual. Y respondería, por pura lógica, que creo que sí, que existe. Con una serie de peculiaridades y siempre, como cualquier relación, con ansias de progreso, de avance, de crecimiento. De completar ese conocimiento del otro, de terminar de saber lo que no sabes y por supuesto de obtener también una respuesta sexual. Como en cualquier otra relación.

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8 comentarios

Archivado bajo Aspective_

8 Respuestas a “Mi experiencia on-line

  1. Sí, en algún momento llega la excepción que confirma la regla y que lo deja a uno descolocado y pensando ¿cómo ha sucedido?.

    Y el post… estaba tan entretenida leyendo, tan ensimismada, y de repente se acabó, rapidísimo… No sé pero tus post por más palabras que tengan siempre me saben a poco y es que escribes de una forma que me quedo como hipnotizada leyendo.

    Besazos!!

  2. O sea…que tanta palabrería para decir que ” Si, pero no…”

    me ha quedado cristalino.

  3. Bueno, que es mucha palabrería es cierto. ¿Para qué decir algo en dos palabras si lo puedes decir con quince? 🙂

    Sin embargo, con timidez, pero creo que sí me defino. Si no está claro, lo lamento, pero pensaba que si.

  4. Pues a mi me quedó clara tu postura 😀

  5. yo creo que te puedes enamorar, incluso sin tener ni siquiera una foto, lo único que es mucho más fácil desenamorarse si luego…

  6. Comenzar una relación “virtual” es exactamente como lo describes: como comenzar una casa por el tejado. Me encantó esa comparación. Y el post en su todo 😉 Muy bueno

  7. Buen post, ciudadano. Realmente, por lo menos para mí, es imposible el amor virtual. Ambas cuestiones son incompatibles de por sí, por lo menos, en lo que yo considero que es el amor.

    Un abrazo, ciudadano.

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