PACO Y MERCEDES

En honor a Mercedes Sosa. Tu voz sigue viva.

Sálvese quien pueda. Fue el último grito que escuchó Paco, y no vaciló en obedecer. Tenía esa costumbre, era el mal del soldado: obedecer sin preguntar.
Durante los días que le siguieron al grito –Paco no recordaba exactamente cuántos-, se dedicó a vagar como rata acobardada por callejones y recovecos, huyendo por las sombras de aquella ciudad fría e inhóspita que alguna vez había extrañado, que alguna vez se había atrevido a llamar hogar. Los escondrijos nunca se acababan: una rata siempre encuentra oscuridad. Y un soldado siempre encuentra la manera de obedecer. Le habían dicho que se salvara, y él debía hacerlo.
Lo que más molestaba a Paco entonces era la sed. El hambre se la aguantaba; el frío, lo ahuyentaba con sus propios temblores descontrolados. Pero la sed…la sed no lo perdonaba. Robaba agua de donde podía, pero no debía dejarse ver y eso complicaba las cosas. Hasta que cierto día no soportó más la sombra y la sed, y salió a la calle. Claro, ellos sabían que eso pasaría. Era su estrategia: jugar con la muerte, y, más que nada, jugar con la fina cuerda con la que los hombres se aferran instintivamente a la vida. Eran inteligentes; conocían la naturaleza de los hombres, su mente. Sabían que uno no soporta vivir en la sombra demasiado tiempo antes de, por lo menos, intentar salir.
Cuando Paco apenas se asomó, ya lo habían agarrado. No me atrevería a contar lo que le pasó después, lo que le hicieron. Al menos hoy, no busco conmover a nadie con historias que resultan completamente inimaginables.
Quiero, por otro lado, contar algo que el propio Paco me contó después que lo soltaron, cuando ya su pelo era entrecano y sus pasiones habían caducado y sus vicios se habían multiplicado. Su voz, tan rasposa y vencida… La recuerdo como si fuera ayer. Yo solo era un niño hiperactivo al que le gustaba pescar, y Paco solo era un viejo solitario al que le gustaba enseñar. Me enseñó algunos trucos con el reel que mi papá o no conocía o se los había guardado muy bien… En fin, una tarde de nubes violetas en la que no picaba nada, yo me puse furioso. Era un niño que no podía pescar, y eso me frustraba. Entonces tiré la caña lejos, a los juncales, casi llorando.
Paco, paciente, se echó a reír. Fue entonces que me contó aquella historia de Mercedes Sosa.
— ¿La has escuchado?—me acuerdo que me preguntó con aquella voz rasposa, lenta, tranquila. Negué con la cabeza y él sonrió. Se aclaró la garganta y, mirándome de lleno, comenzó a relatar:
—En la cárcel, todas las noches eran iguales. Frías. Húmedas, solas. Pero sobre todo, eran silenciosas, igual que un cementerio. Había veces en que mi insignificante respiración acompasada me ensordecía… Otras, se escuchaban llantos lejanos de algún compañero herido, o de alguno de esos recién llegados que se empeñaba en gritar, pensando ingenuamente, como lo habíamos hecho todos, que alguien, en algún lugar, lo escucharía. Aullidos tristes, desgarradores. Eso era lo más melodioso que se escuchaba ahí adentro.
Mientras Paco hablaba, recuerdo ver que sus ojos brillaban y se empañaban. Pero nunca derramó una lágrima, al menos no en frente mío. Siempre supuse que a los soldados debían entrenarlos para no llorar.
—Y una noche como cualquiera…Comencé a escuchar eso tan hermoso, tan hermoso que era inexplicable…Aquella voz. Un canto de ángel. No te entregues, decía. Y era una voz distinta, de mujer gruesa, grande, de esas que llevan los pantalones de su propia vida. Era profunda, casi grave, casi de hombre, y me cantaba, me cantaba a mí, estoy convencido. Nunca supe de dónde salía el sonido, porque allá cualquier tipo de arte estaba prohibida. Pero la poesía rompe cualquier barrera, y la música traspasa fronteras y barrotes y muros y gris y cárcel y hasta a la propia muerte la traspasa. Acuérdate de lo que te digo, m’hijo. Porque aquella mujer me dijo que no me entregara, porque yo era un corazón libre. Que luchara y que viviera, y eso hice. Yo creo en las señales, ¿sabes? Pasaron los años y no me rendí. Y tú, ¿te vas a rendir por un par de pescados porfiados?
Me sonrojé y fui corriendo por mi caña.
Hay cosas que no se olvidan. Como una voz colándose por los muros grises de una fortaleza. Como una voz colándose entre los barrotes de un corazón frustrado.

DANIELA

Un poco de música mientras comentan, para ambientar, digo ¿no?

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16 comentarios

Archivado bajo Daniela_

16 Respuestas a “PACO Y MERCEDES

  1. Qué bonito homenaje y qué bonito relato, Daniela.

    La verdad es que la voz de Mercedes es única y mágica. Me trae recuerdos preciosos y años de pequeños locales donde nos reuníamos a oír música sudamericana que reivindicaban tiempos mejores, libres para hablar, para vivir en paz, para acabar con las dictaduras en todas partes. No puedo olvidarla, como tampoco a Calchakis, a Facundo Cabral y a tantos que pasaron por delante de mis ojos y que, a través de mis oídos, me enseñaron tanto.

    Besitosssssssss 😉

    Postdata: Daniela, esto como una pequeña acotación sin importancia pero que ganarían mucho tus relatos. Procura justificarlos para que queden encuadrados en el espacio 🙂

  2. Lo crees? Bueno, la verdad, no sabría como ganar dinero con ellos de todos modos :S Al menos por ahora..
    Gracias Montse =)

  3. Perdona Daniela, me parece que no me he explicado bien. Cuando digo que ganarían, me refiero a que lo harían a la vista de todos si utilizaras la “justificación” del texto para que los márgenes quedaran encuadrados, como hacemos todos para que quedaran más “limpios” a la vista 🙂

    Espero haberme explicado mejor ahora

  4. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH
    ajajjajajajjajajajajajajajaja te entendí cualquier cosa! Bueno, gracias por el tip, la verdad no me habia fijado x) jajajaj que tarada que soy 😀

  5. Listo. Nunca había visto la opción para justificar, tenía que poner opciones avanzadas y no se que 🙂

  6. de hecho es una norma jejejeje, estupendo relato, y me ha gustado mucho el vídeo. yo no lo conocía!!!

  7. Precioso relato y excelente elección musical.

    Besos!!!

  8. Aquí, no podemos más que coincidir todos: Estupendo relato y exquisita música. ¡Viva la negra, por siempre!.

    Daniela, enhorabuena por esa bonita forma de escribir.
    Un beso, ciudadana.

  9. Impresionante.

    ¡¡¡plas, plas, plas, plas!!!

    (los aplausos son para las dos por supuesto)

    Besos.

  10. Daniela, lo sabes desde hace tiempo, alucino con tu forma de escribir.
    ¡¡Que bien!!
    Me he encantado la historia (no la parte trite del contenido) pero da la sensación de que es verdad y has conocido a los protagonistas.
    Fenomenal

    (pero para ser sincero del todo, te diré que esta canción, personalmente, no me encanta)

  11. Codeblue: realmente no sabía (o sabía y no le había hecho caso) que justificar era norma, je. Lo haré de ahora en adelante. Me alegro que te haya gustado el video.

    Sonvak: gracias! Y es que estando tan cerca de Argentina, la muerte de Mercedes no la podía pasar por alto.

    José Manuel: Me uno a ti: viva ella, por siempre 🙂

    Gorio: gracias, gracias (saludo, reverencia)

    Aspective: gracias, por milésima vez, jeje 🙂 Realmente los protagonistas son 100% ficticios. Bueno, debo admitir que me inspiró algo que dijo el candidato presidenciable de mi país, José Mujica, ex preso político; algo sobre cómo ninguna dictadura podía parar el poder de la música, y en particular a la música de Mercedes Sosa, que se escuchaba en la cárcel a escondidas.
    Y de que no te gusta mucho, bueno, sobre gustos no hay nada escrito, pero esa mujer fue y es un símbolo de Latinoamérica; por eso quise dedicarle algo, por insignificante que sea.

    Besos para todos 🙂

  12. De insignificante nada Daniela, impresionante es la palabra, muy muy bonito tu particular homenaje. Besos

  13. Precioso relato y precioso homenaje a Mercedes Sosa.
    Me parece un gesto muy lindo el que hayas aprovechado este sitio nuestro de expresarnos para recordarla. 🙂
    Un beso.

  14. Gracias a ambos =)

  15. francisca Martín-Cano

    QUERIA DENUNCIAR AL BLOGUERO UQE ESCRIBE UN ARTICULO PLAGIDO, EL MÍO (francisca_martin_cano_abreu):
    https://blogguercedario.wordpress.com/2009/10/07/los-hombros-de-la-mujer/#comments

    http://www.avizora.com/publicaciones/colaboradores/textos_francisca_martin_cano_abreu/0004_falsas_ideas_papeles_sexuales_prehistoria.htm
    Este artículo que firma Por Aspective
    es un plagio, ya que es de Francisca Martín-Cano:
    Falsas ideas sobre los papeles sexuales en la prehistoria …
    Es muy probable que en la Prehistoria, nuestras ancestras volvieran sus ojos hacia las estrellas, para pedir a la Madre Naturaleza, que las cuidara, …
    http://www.avizora.com/…/0004_falsas_ideas_papeles_sexuales_prehistoria.htm -http://www.facebook.com/?ref=home#!/group.php?gid=329296309146&ref=mf

  16. Al igual que te he dicho en el otro artículo donde has comentado no se trata de ningún plagio ya que no se atribuye el artículo. Además cita las fuentes originales en las que se encuentra Francisca y sólo al final expone su opinión personal entrecomillada y en cursiva y diciéndolo expresamente.

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