Por fin tenía la vida que quería, aunque fuera virtual

Mi situación comenzaba a ser límite. Ya eran más de 18 horas agarrado a aquel tronco, con un paisaje lineal de agua y cielo  que comenzaba a ser devorado por las luces oscuras de la noche. Mis debilidades salían a flote desde lo profundo de mis músculos, y mi cabeza comenzaba a relajarse invadida por una rendición cercana.

De pronto, entre las gotas de agua que brotaban de mis pestañas y de forma muy borrosa, me pareció ver a lo lejos una sombra como marrón. Una pequeña embarcación, parecía ser, sin embargo, no reaccioné con euforia, consciente de que tantas horas expuesto al sol podía provocarme alucinaciones. Pero no, poco a poco una pequeña embarcación se aproximaba. La felicidad y el cansancio provocaron que la alegría se convirtiese en un desmayo de paz.

Cuando me desperté y abrí mis ojos, todavía heridos por el efecto solar, lo primero que vi fueron unas letras encima de la ventana de la pequeña cabina de mando de aquel barco, nunca me olvidaré de esas letras: ” Genia “. Ese era el nombre de aquel pequeño barco, más tarde me enteraría que se pronuncia la G como una elle.

Al comprobar que me había despertado, de la cabina salió una mujer con un típico chubasquero de un amarillo chillón, como los que usan los pescadores. Era de estatura media, con una amplia sonrisa y muy, muy dulce. En sus manos traía un cazo lleno de una especie de caldo que me supo a gloria y se convirtió en el inicio de mi recuperación progresiva. Se sentó a mi lado, y con cariño y atención escuchó mi historia. Me tranquilizó, me transmitió paz y serenidad y me dio la sensación de que por fin tendría la vida que quería, aunque fuera algo virtual, pues todavía no sabía si estaba vivo o muerto tras la experiencia sufrida.

Tras esta primera charla, Genia, que así se llamaba la pescadora propietaria del barco, volvió a entrar en la cabina y puso rumbo a la isla.

Próximo turno para: Z – Gorio – Activo

Anuncios

7 comentarios

Archivado bajo Codeblue_

7 Respuestas a “Por fin tenía la vida que quería, aunque fuera virtual

  1. Unsinagawa

    Ahhh…ya me imagino a “Lenia”. No se porquè: muy potable, con un trasero de mar azul profundìsimo (el mar) y unos ojos como copeches que encandilan màs que el sol. Yo quiero màs de Genia, con o sin ele. Excelente relato.

  2. N - Sonvak - Activo

    Pues sí, excelente… y yo también quiero más, y además quiero saber que dió lugar al naufragio…. Quiero más!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. Z - Gorio - Activo

    Parece que al final se va a salvar, aunque yo estaba convencido de que llegaría a una isla desierta, teniendo que buscarse la vida tal cual Robinson Crusoe.

    Ratifico lo dicho por mis compañer@s, quiero mas!!!!!!

    ¡¡Ah!!, por cierto… muy buena la frase que me dejas…

    Saludos.

  4. Oye, Gorio, por tu bien te lo digo, esta historia necesita final porque luego nos quedamos con todas a medias!!!!

    Genial encanto, genial.

    Besitos 😉

  5. Jooooooo, que me he equivocado!!! Que es Sito, el que no me pone nada del diario de Paco Jonado, con lo que me gusta a mi. Cachisssssssss

  6. Déjame acabar esta y retomo a Paco Jonado. Esta es alegórica y semiautobiográfica y me viene muy bien.

  7. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s