Ojalá yo pudiera escribir así.

Érase un hombre a una nariz pegado,

érase una nariz superlativa,

érase una nariz sayón y escriba,

érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,

érase una alquitara pensativa,

érase un elefante boca arriba,

era Ovidio Nasón más narizado.

Érase un espolón de una galera,

érase una pirámide de Egipto,

las doce Tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,

muchísimo nariz, nariz tan fiera

que en la cara de Anás fuera delito.

Francisco de Quevedo

(1580-1645)

Ciertamente la mayoría de los artículos publicados en este blog tienden a ser historias ficticias… es lo más fácil cuando se trata de escribir sobre un titulo que nos viene de fuera… solo, en ocasiones, cuando la frase se adapta a una situación cercana o actual podemos hacer otro tipo de articulo, como fue el mío sobre la Huelga en el sector informático bajo el titulo No sé si habrá pastel para todos, aunque no ha sido el único, pero si el que más se cruzo la frase con la actualidad. Otros han sido más genéricos, o polémicos como ¡¡¡lo siento, hoy estoy muy filosófico!!!¿Por qué no te callas? y, aunque sin polémica, la frase que me propone nuestro amigo Alejandro Marticorena ciertamente invita a reflexionar.

Puede existir discrepancias en cuanto al autor que he elegido… y podía haber escogido otros muchos, teniendo en cuenta que, realmente, la poesía no es lo mío. Tengo alguna, sí, de mi lejana adolescencia y primera juventud, a las que di tan poca importancia que escribí junto con múltiples poesías y juegos de palabras de origen anónimo, que como todos sabemos es el más prolífico autor de nuestra literatura… ironías aparte, salvo una en francés, que fue un ejercicio de clase y dos con dedicatoria, con buenas probabilidades aunque sin certeza total, no sabría decir si el resto de las poesías del libro son o no mías, por lo que seguirá durmiendo en un cajón.

Pero, cuestión de genero (literario) aparte, creo que todos estaréis de acuerdo en que los autores del siglo de oro tenían un dominio del lenguaje, un vocabulario y  una finura para decir las cosas más gruesas y ofensivas que hoy, en un tiempo supuestamente culto, ya desearíamos muchos que tuvieran aquellos que escriben o hablan en publico… en lugar del zafio y fácil recurso a la grosería y el sexo… ¿Qué no? Seguro, solo hay que ver un telediario cuando informan de política o un supuesto evento cultural… ¡im-presionante!

Aunque lejos de criticar a otros, este mi escrito, tiene como objetivo ofrecer mi más sincero homenaje a estos escritores… hoy día parece que olvidados, del siglo de oro y dejar patente, en el ámbito literario mi más pura envidia por no ser capaz de escribir como ellos y en particular por el magnifico manejo de las palabras y de la ironía de Francisco de Quevedo, que no solo escribió el poema con el que he inaugurado este sino que fue capaz de decir a la reina aquello que a otros había hecho acabar en prisión… y que a él le diera las gracias, simplemente por una apuesta con Luis de Góngora:

Entre el clavel y la rosa, su majestad es-coja.”

Turno para I – Volvoreta – Activo

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7 comentarios

Archivado bajo Lustorgan_

7 Respuestas a “Ojalá yo pudiera escribir así.

  1. En lo personal, no me gusta para nada Quevedo: su poesía se me antoja rebuscada, recargada en exceso, como todo lo del Barroco. Supongo que ahora, la literatura es más transparente, más honesta, y si bien no son los clásicos del siglo de oro, es literatura “para todos”. Concuerdo contigo en que tiene sus contras, pero no se si este mal.

  2. Z - Gorio - Activo

    A mi me encantaba cuando los leía en el colegio, me parecían sublimenes.

  3. Grandísimo tu relato y excelso Quevedo.

    Admiro la forma que has utilizado para traer un pedacito del Siglo de Oro al Bloggercedario.

    Besitossss

  4. N - Sonvak - Activo

    ¿Recurrir a la ficción es fácil?… vaya, y yo que siempre he admirado a grandes escritores con imaginación desbordante que te sumergen en historias que te atrapan de principio al final… y nunca me pareció tarea fácil la de ellos. Y sí, me gustaría escribir como ellos…

    Buen post!

  5. K - Alejandro Marticorena - Activo

    Gracias por traer al recuerdo esa belleza de Quevedo. Coincido con Daniela en que su estilo (hoy) nos parece sobrecargado y lleno de firuletes. Pero es que así era el Barroco, y en los tiempos de Quevedo eso era escribir con estilo y calidad. Sucede que los criterios estéticos van cambiando con la historia, y eso, que antes maravillaba, hoy nos parece simplemente un rebusque del lenguaje.

    No obstante gracias por recordarnos cómo era antes la poesía.

  6. Recargado… no digo que no, pero capaz de decir el mayor insulto, sin decirlo, con la mayor elegancia y con palabras comunes y en absoluto malsonantes. Y eso es una de las cosas que hoy se echan bastante de menos en los medios de masas, infulosamente llamados de comunicación social, aunque hoy día poco de social tienen. Lejos quedan los tiempos en que las noticias se narraban de plumas merecedoras de un premio Nobel y circulaban de boca a oído de la gente. Menos pero aun distantes los tiempos que la prensa escrita era el único medio de comunicación social y se nutria de las mentes y manos de Unamuno, Larra o Benito Pérez Galdós. Hoy prima más el sensacionalismo, el cotilleo y los asuntos de cama y el insulto fácil a todo aquel que no es de la cuerda del propietario del medio, en la mayoría de los casos, o del periodista, en los pocos casos en que la empresa “da libertad” y “es neutral” lo que quiere decir que contrata periodistas de todos los bandos para que despotriquen entre sí… me gustaría ver esas redacciones por un agujero, ¡Con qué solo lleven a la practica la décima parte de lo que escriben sería para entrar con chaleco antibalas y casco! Ciertamente hay excepciones… creo. Pero la verdad es que al final he decidido pasar de noticias en prensa, radio y televisión. Por cierto Sonvak efectivamente existen magníficos escritores capaces de sumergirnos y recrear una historia partiendo puramente de su imaginación… y también mediocres, o pésimos, con mucha imaginación, nula documentación y enormes dosis de sectarismo capaces de parir un best seller “inventándose” el mundo real. Los primeros son admirables, pero los segundos acaban llenando más páginas de debate. Los primeros son genios, los segundos… mejor no calificarlos. Lo que me refería es que, en nuestro caso, con una frase de titulo fijada es más fácil (al menos esa es mi visión) contar una historia ficticia, sin entrar en si esta se cuenta bien o mal, que redactar un artículo de opinión o narrar una vivencia personal.

  7. Pingback: Bitacoras.com

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