Archivo diario: 8 febrero 2009

Todo un ejemplo para la juventud

Tengo 24 años y creo que aún me puedo incluir en aquello que llamamos juventud.

Pertenezco a esa juventud del botellón, de las drogas, del fracaso escolar. Pertenezco a la juventud “que no sabe divertirse”, “a la que todo se le permite”, según dicen… esa juventud que no sabe lo que quiere, la juventud improductiva, “la Generación Y”, la que “tiene todo”, “la que se pasa todo el día entre el MSN y el tuenti“, la juventud “a la que lo único que se le pide es estudiar y ni siquiera eso sabe hacer”… ¿os suena? Seguramente la lista se haría interminable.

Pertenezco a la juventud “que no se involucra”, “que no tiene ideas propias”, la juventud del S.XXI…

Cuando tenía 4 años empecé mi educación formal, en Parvulitos, toda ilusionada y feliz. Seguí estudiando en la EGB y de pronto ya no se llamaba EGB, ahora era “Primaria”.

Sin saber muy bien y sin que nos lo explicaran del todo, en 1º ESO (lo que antes era 7ºEGB) nos pasaron al instituto. Fui la primera generación que se escolarizó con sus apenas 12 años en el Instituto, un sitio del que todo lo que se decía era malo y giraba en torno a una palabra: Novatadas. Fui la primera generación de “conejillos de indias de la famosa LOGSE”.

Pasé cuatro años sin saber muy bien como desenvolverme en esa nueva realidad, sufriendo (sin yo saberlo) lo que llaman ahora “bullyng” psicológico y casi físico, yendo a botellones y bebiendo porque si no lo hacías eras aún más “bicho raro” y estando hasta las tantas sin saber qué pintaba allí con mis 13-15 años…

A los 16 años murió mi padre y definitivamente tiré todos los Cuentos de Hadas a la basura, porque me di cuenta que la realidad es muy distinta a todo eso que nos venden: no todo es comer perdices y ser felices…

Seguí estudiando, hice una carrera universitaria y luego otra, porque estos jóvenes “que lo tenemos todo” necesitamos más formación, experiencia, idiomas, ofimática… y currículum inmenso para empezar a trabajar, porque esa generación “a la que todo se lo permite” y que resulta “improductiva” engrosaba ya las filas del paro antes de la actual crisis.

Es cierto: No sé lo que es vivir en una guerra ni en una postguerra. Es cierto: no sé lo que es vivir sin luz ni medicinas. Es cierto: no sé lo que es ponerse a trabajar a los 12 años como mis padres en lugar de poder estudiar. Es cierto: tuve mucho más juguetes y comodidades que las generaciones anteriores tuvieron. Es cierto: Para las generaciones anteriores la vida tampoco fue fácil.

Actualmente y, a pesar de todo, sigo estudiando unas oposiciones en las que ya sé que aunque saque un 10 no obtendré plaza y trabajando a la vez para poder costearme los gastos que conllevan.

No me quejo, sé que aquí sólo he pintado “lo malo” y ha habido enormes momentos buenos en mi vida también, pero me revienta que se hable de los jóvenes de ahora como se hace cuando esa juventud está llena de casos particulares como éste, en los que te ves conducido por una gran ola y cuando te das cuenta ya te estás ahogando. Y es que ya vimos que generalizar no es buena cosa.

Hay jóvenes que se preocupan por el futuro, hay jóvenes que se preocupan y cuidan el medio ambiente, hay jóvenes voluntarios, solidarios y entregados… pero también hay jóvenes que sin hacer nada que pudiera salir en televisión, son todo un ejemplo para la juventud y también para los que no son juventud…

Hoy rindo mi homenaje a cada joven que lucha por sus ideas propias y por su vida.

Puede que fuera casualidad o que Codeblue, conociéndome como me conoce, me dejara aposta esta frase para tocarme la fibra sensible.

Me pregunto si Codeblue lo hizo aposta

Próximo turno para: C – o8sandra – Activo

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