Es gente de fiar

…Es gente de fiar, si, si, eso mismo pensó el joven Alberto, un chico que cada viernes acudía a una fiesta organizada por cualquiera de sus amigos, 
pero aquel viernes parecía distinto. Cuando llegó a casa a la hora de comer su contestador parpadeaba, escuchó los mensajes y uno de ellos decía
 – Alberto esta noche no hay fiesta, a continuación el siguiente mensaje le comunicaba que sí, que había fiesta, Alberto no apreció que la voz del segundo de los mensajes no correspondía a ninguno de sus amigos.
Después de comer, descansó un rato y cuando se iba acercando la hora de irse, se arregló como siempre y acudió a la fiesta en el sitio acordado. En la fiesta había chicos y chicas, pero no estaban sus amigos. Alberto pensó que se retrasaban por alguna razón y no le dio más importancia. Mientras los esperaba se sentó en la barra y pidió una copa, se le acercó una chica a la que parecía gustar, entablaron una conversación y tras varias copas y sin que ninguno de sus amigos hubieran aparecido, ambos se van a otra fiesta a la que la chica estaba invitada. Alberto consintió en irse con la chica pues pensó que sus amigos le habían dado plantón y la chica parecía de fiar. 
En la otra fiesta siguieron bebiendo, pero en algún momento, le introducen algo en la bebida que lo deja inconsciente. Lo siguiente que recuerda Alberto, es despertar desnudo en una bañera llena hasta arriba de cubitos de hielo, un fuerte dolor de cabeza y una enorme molestia en la zona lumbar.

¡No fiarse de una cara bonita!

¡No fiarse de una cara bonita!

Alberto con la cabeza muy aturdida mira a su alrededor y observa un cartel que dice “llama a urgencias o morirás” y un teléfono a su lado. Empieza a ponerse cada vez más nervioso, pero decide hacer la llamada, al otro lado del teléfono sale una operadora y le cuenta como puede lo que le ha ocurrido, ésta le aconseja que salga de la bañera y se mire en un espejo. Alberto, busca un espejo sin encontrarlo, pero ve una ventana y se mira como puede, no observa nada raro y así se lo comunica a la operadora, ésta le insiste y le dice que mire su espalda. Al hacer esto, observa que tiene dos enormes cicatrices a cada lado de la zona lumbar. Al oírlo, la operadora le comunica que le han robado los riñones y le recomienda que vuelva a la bañera con hielo mientras llega el equipo de urgencias. Alberto, balbuceando le da la dirección y en poco tiempo se lo llevan al hospital. Desde entonces, Alberto vive pegado a una máquina, esperando un transplante.

F – Saralm – Activo

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10 comentarios

Archivado bajo Sandra

10 Respuestas a “Es gente de fiar

  1. guau, vaya historia, pero esto ha ocurrido alguna vez, quiero decir, está basado en hechos reales? y otra pregunta que me ronda, ni siquiera echó un polvete el pobre Alberto?

  2. Jajaja vaya preocupación la de Sito. Pero lo cierto es que es un hecho muy actual y tristemente muy cotidiana sobretodo en estos lados del mundo.
    Excelente tu post.

  3. Codeblue, por favor, está a punto de cascar y tu preguntando si mojó o no???? Ya decías tú algo de la pichulina y el cerebro…. jajajaja

    El comentario excelente y además con un final absolutamente sorprendente. Me ha encantado, Sandra.

  4. Por si las moscas, y sin sirva de precedente, a las fiestas iré con conocidos y si viene una chica guapa, que me busca, le presentaré a Sito por si las moscas…

    jajaja

  5. Vaya, me ha encantado. Buf, no me esperaba para nada ese final… Bueno, voy a ponerme manos a la obra…jiji!
    Besitos

  6. Aspective

    Hombre Montse, Code tiene razón, a lo mejor, si sí mojó, le compensó perder lo que fuera. Otros pierden, por lo mismo, la cabeza y algunos hasta la vida (aunque sigan viviendo).
    Pero creo que esto es una leyenda urbana ¿no? Que no ha sucedido realmente…

  7. Yo también había oído que era una leyenda urbana. Pero así a los hombres les entra un miedo en el cuerpo, jajaja.

  8. unsinagawa

    Magnifico tu post.

    …Bueno, más que una leyenda urbana, creo que se da más de lo que suponemos, inlcuso es muy frecuente en tráfico de órganos pero también se ha dado para robo de identidad, e incluso infestar a personas sanas de bichos como el sida.

    Así que a cuidar en dónde se mete el cautín… jajaja.

  9. N - Sonvak - Activo

    Excelente post…

  10. !!!!
    Ay, mi madre, no tomo más nada en ninguna fiesta!!!!!!!

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