A veces, el frío disfraza de ogros a las mejores personas

Que difícil es hacer esto todos los días, llegar desde temprano, llevar el pequeño camión al mercado, negociar con todos los locatarios, a ver quien te da las cosas mas barato, a ver quien te puede dar las cosas en oferta, a ver quien te regala por lo menos una sonrisa, pero no, ni siquiera por que vengo a diario me tratan mejor, y carajo, son apenas las 6 de la mañana, tengan consideración, pero es inútil, como nunca quiero pagarles lo que me piden por las verduras, pues es una pelea continua, una pelea de todos los días, un estira y afloja que se repite cada mañana. Y luego tener que llevar todas esas cajas al camión por mi cuenta, pero no queda dinero suficiente para darle al diablero, y que me lleve mis bultos, si apenas me alcanza para verduras y gasolina.

 

Y en invierno es peor, el aire de la mañana cala los huesos, con suerte me puedo tomar un café en el camino, pero no diario, no se como lo soportan los demás.

 

Al llegar a la cocina se desata otro infierno, por muy temprano que llegue ya hay gente esperando, no falta quien empiece a gritarme cosas, “párate mas temprano!”, “a ver si te apuras”, como tu no tienes frío!, pero ni modo, así es este trabajo, todos piensan que lo debes hacer mejor, pero nadie piensa en meter las manos, nadie piensa en ayudar.

 

Y a bajar los bultos. Como somos muy pocos nadie me puede ayudar, por mucho lo que hacen es ayudarme con un par de cajas y ya, luego todos a la cocina y esperar que el camión se descargue solo. Bueno, al menos no estoy lavando platos, que con el agua fría debe ser un martirio.

 

Baja los bultos, acomoda la despensa, lávate las manos, ponte el delantal, y empieza a servir a la gente.

 

Todo el mundo les dice usuarios, de manera indiferente, pero yo no, para mi es gente, ingrata, pero gente a fin de cuentas, me paro frente a la barra armado con un cucharón para servir un poco de comida en cada plato. Todos me ven con desconfianza, o con coraje, o con tristeza. Todos me ven como si fuera un avara que no quiere poner un poco mas de comida en cada plato, pero que puedo hacer, cada día vienen más y casi nunca alcanza para todos, menos en invierno, donde la pura promesa de un plato caliente y una taza de café los trae como abejas a la miel.

 

Y yo, pues que puedo hacer, me pongo a servir los platos con cara de pocos amigos, por que si me pongo a platicar un poco todos se desesperan y comienzan a reclamar, si les hablo sonriendo soy un hipócrita que solo quiere quedar bien, si los miro con afecto es que quiero pagar de alguna manera mis culpas. Pues no, la única manera de salir relativamente airoso es con mala cara, enojado, como si alguien me obligara a estar ahí parado y no me gustara la idea, así solo piensan que hago esto por que no tengo opción y me dejan en paz, dejan de buscar motivos de mi presencia en el albergue, solo se limitan a pasar frente a mi con su bandeja y decir un pequeño “gracias”, bueno, cuando dicen algo agradable.

 

A medio día dejo el albergue, pero no siempre con la satisfacción de un trabajo bien realizado, a veces no todos alcanzan comida, a veces tengo que buscar en otros mercados intentando conseguir un poco mas para atenderlos a todos y no dejar a nadie sin comer, pero que mas puedo hacer, solo soy un voluntario, aunque quisiera no podría dar dinero, aunque quisiera no me podría quedar mas tiempo, tengo que trabajar y conseguir mi propio sustento, digo, alguien tiene que ver por mi.

 

Y carajo, si lo único que me falta es pasarles mi cheque integro, ni siguiera puedo decir que me falta darles mi sangre por que soy donador con frecuencia.

 

Pero algún día todo mejorara, algún día mi trabajo será recompensado, pero, es mucho pedir una sonrisa?, que es mucho pedir un “gracias”? que es mucho esperar que todo se solucione mágicamente?.

 

S – Adrian – Activo salta turno a:

T – Carolinagromani – Activo

11 comentarios

Archivado bajo R - Arielshinigami - Activo

11 Respuestas a “A veces, el frío disfraza de ogros a las mejores personas

  1. No te “martirices”…ya te doy yo las gracias en nombre de todos y todas los del albergue…por tu labor tal y cómo lo has relatado…

  2. Un relato muy bueno y real. Por ello quizá triste. Está fenomenal.
    ¡Y como rula esto…! si hace dos días estábamos jugando con gigolós y ahora nos hemos ido al Albergue.
    De verdad me encata este juego.
    Gracias a todos

  3. Muy bueno, sobretodo porque nos trae a lo que ya nos es normal a los humanos, la falta de aprecio para quienes hacen algo por lo demás.
    Un gracias por los que olvidan usarlo, cuando deben.

  4. Tongo, tongo, tongo, jajajaja, ahora en serio, creo que hasta la fecha, este es el artículo que mejor ha representado el título al que se veía obligado, por eso hago el chiste de tongo, porque parece que habéis pactado (que ya se que no) la frase final ya que el artículo no se podía titular de otra manera más bella. Me ha parecido impresionante, enhorabuena. Resulta increíble la facilidad con la que se os lee a todos, que suerte dar con todos vosotros. Ya estoy maquinando más ideas, tengo que dejar de pensar porque si no no voy a poder abarcar todas mis obligaciones, pero me pregunto como resultaría un blog/novela colaborativo en el cada uno escribe un capítulo y continúa la historia, jejejeje

  5. Hola a todos!!!
    Muchas gracias por sus comentarios, me alegra mucho que les haya gustado el relato.
    Y un gracias a todos los que trabajan para mejorar un poco este planeta.
    Hasta luego.

  6. Pingback: Bitacoras.com

  7. Muy interesante el relato, y los anteriores también, hemos pasado de la calentura a la frialdad de los humanos. La vida es así, una de agua hirviendo y una de agua fría.
    El personaje que relata tu historia, Ariel, no sé si será verdadero o de ficción, pero de todas maneras me saco el sombrero ante él.
    Es una pasada leer y darte cuenta de los giros que dan cada una de las historias y todas sorprendentes. Saludos.

  8. Hola!!
    Pues el personaje en si no es real, aunque si hay muchos como el por todos lados.
    Hace ya un tiempo fui yo voluntario en algunas actividades, aunque no en un albergue como el protagonista, y conoci a varias personas que se quitaban la camisa por los demas.
    Desde aqui un saludo para todos ellos.
    Hasta luego.

  9. Saludos a todos desde Berlín!
    Un gusto entrar en el grupo…

  10. Bienvenida Aguaya, un placer tenerte en el equipo, y en breve disfrutaremos de tu primera participación. Suerte y disfruta.

  11. Genial el relato!!! Enhorabuena!!!!

    Bienvenida Aguaya, de paso que te veo por aquí.

    Codeblue, maquinando cosas nuevas???? Miedo me das!!! Primero pensaré que no, luego Aspective me dirá que “venga mujer” y al final…..habrá que poner un límite. Me veo en el comedor que ha retratado Ariel con las gatas, el perro, los chicos y yo, por no trabajar!!!!

    Besitos Ariel y hasta la próxima!!!

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