En todo lugar se cuecen habas

Cuántas veces oí ese refrán lleno de filosofía popular en el pasado? ya casi ni lo recuerdo.  Mi infancia estuvo, gracias a mi abuelo paterno, llena de sentencias de esa índole, las había en casi todo momento, para casi todas las circunstancias de la vida.

Ya era ésta o aquella, pero el buen hombre regía su vida por las mismas, parecía hallar consuelo en lo que a su vez había aprendido de la que decía, «mujer más sabia» que había conocido, su propia madre.  Algunas me parecían graciosas, y algunas veces llegaba a cansarme,  su manera de acabar cada conversación…»bien lo dice el viejo refrán….tal o cual».

Antiquísimas algunas, trasladadas verbalmente de generación en generación, no dejan de tener su actualidad, y su valor en las cosas que a diario nos ocurren, quizá debieramos en medio de nuestras ajetreadas vidas modernas, tomarnos aquellas filosofías de los «abuelos» para echarnos ánimo, cuando las cosas parecen ir mal.

Recuerdo una en especial, cuando un terremoto ha destrozado mi país, era una madrugada de febrero cuando fuimos  despertados  por una tierra enfurecida que nos lanzaba,  lo mismo que a los cachivaches colgados de la pared, al suelo. Gritos, llanto y de pronto el silencio.

No les cansaré con narrarles  el inicial  temor y el posterior asombro de lo que había quedado de nuestra vieja casa,  cuando entre el polvo  y los escombros quisimos encontrar la que hasta entonces habíamos tenido por nuestro hogar, no había nada de ella y de consiguiente estabamos de pronto en medio de la nada,  sin lugar alguno  a dónde volver, silenciosos en medio de la sorpresa de unos, y la preocupación de otros, poco o nada podíamos hacer para infundirnos esperanza…

Llenos de pesar no haciamos más que lamentar lo que nos ocurría, y  entonces mi madre con unas cuantas palabras, claras y oportunas, nos trajo un respiro en medio de la congoja, nos hizo dejar de lado la tristeza y  nos recordó que pase lo que pasé…mientras hay vida, hay esperanza.

N – Sonvak – Activo

7 comentarios

Archivado bajo Daniela_

7 Respuestas a “En todo lugar se cuecen habas

  1. El refranero popular, tan sabio como contradictorio. Siempre me gustó buscar la réplica a los refranes, como el que dice «a quien madruga Dios le ayuda» y lo rebaten con «no por mucho madrugar amanece más temprano». Y por supuesto el de tu post «en todo lugar se cuecen habas» que se podría rebatir con «mal de muchos consuelo de tontos».

  2. N - Sonvak - Activo

    Es cierto… eso me lo decía mi psicóloga: «mal de muchos, consuelo de tontos».

    El caso es que me hace gracia, porque la primera frase que me tocó fue «vale la pena y merece ser vivida»… a lo cual yo respondí con un artículo mas bien negativo… jajajaja, y ahora me toca «mientras hay vida, hay esperanza»… Parece que hay mucho optimista por aquí, de lo cual, sinceramente, me alegro…

  3. Yo utilizo mucho los refranes, dichos y coletillas, me gustan y también quién o quiénes los usan. Me da la sensación que mantenemos parte de nuestra «cultura popular» al día.

    Por cierto, esta vez los comentarios van más rápidos, no???

    Habrá que estar alerta

  4. Barb

    Bonita reflexiòn, y sì coincido con Sonvak optimismo puro enhorabuena, me gusta el sitio

  5. Richard

    Refranes pequeñas verdades, buena…

  6. Irma

    cierto, los refranes son parte de nuestras culturas me gustan mucho aunque suenen muy localistas

  7. Muy buena refexión. Cultura popular es fuente de sabiduría.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s