Realmente no la conozco, no sé donde pueda estar, ni siquiera si existe.
He viajado mucho, he estado en más de treinta países de varios continentes, he visitado sitios preciosos, conocido gentes encantadoras, me he quedado maravillado ante la obra del ser humano y de la naturaleza.
Podría vivir en muchas de ellas. Algunas son acogedoras, sus habitantes lo son, nada más llegar. En otras necesitas tiempo y ganas para poder integrarte, pero sí, podría vivir en muchas, algunas, de ellas.
Sin embargo, la favorita, la que corresponde a mis sueños, no la conozco. Aún.
Debería estar en la montaña, rodeada de grandes e impenetrables bosques de altos árboles. Blanca de nieve algunos meses del año. Construcciones de piedra y madera. Ritmo pausado, tranquilo. Pocos habitantes. Ningún centro comercial y nada parecido a cines, discotecas… Un par de bares como mucho. Mucho espacio para pasear, tiempo frío o fresco todo el año. Poco asfalto. Gente seria, dispuesta a ayudar y mientras, cada uno a los suyo. Gente de pocas palabras y trabajo duro. Desconocida para el turismo. Alejada de grandes urbes y con los mismos habitantes en invierno, verano, vacaciones y puentes. Pocos niños y la iglesia, sin cura ni servicios. Habitada por el silencio y sólo el aullar del viento y el lobo rompen la tranquilidad. Un lugar donde oigas tus pensamientos, y donde la prisa sea algo desconocido.
Quizás hablo más de un retiro espiritual que de un lugar físico. Pero ese sitio debe de existir y espero que algún día, alguien me diga el nombre del sitio y me acompañe.
(Gracias por permitirme la intromisión)














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Yo, personalmente, encantada de la “intromisión”.
Es un texto precioso, melancólico y deseable.
Gracias por escribir. Te echo de menos.
Besazos!!
cuando quieras “cabronazo” jajajaja
desde luego no comparto en absoluto ese ideal de ciudad que ya será pueblo tras leer tu descripción. Vale si me lo planteas como algo temporal para curar o alimentar tu espiritualidad, pero demasiado aburrido para plantearlo como lugar ideal para vivir, yo no podría.
Holaaa ciudadano.
Te debo unas fotos y ya me pongo a descargarlas pues todavía no lo he hecho.
Todos necesitamos, en momentos, de esa ciudad a la que aludes pero sinceramente, y esto es una intromisión por mi parte que espero disculpes, no creo que a la larga sea el perfil de ciudad ideal. Necesitamos y deseamos “salirnos del tiesto” algunas veces, por lo menos en mi caso.
Un abrazo muy fuerte para tí y un beso para R.
Tal vez viviría en una “ciudad” así ya con bastantes años encima. Pero debe ser un bajón crecer en un lugar tan pequeño y tranquilo. Te lo dice alguien que creció en un lugar medianamente pequeño y tranquilo.
Sin embargo, te cuento, existe todo un movimiento que ha “fundado” o convertido viejas ciudades en lo que llaman “ciudades lentas”, en inglés, Slow cities.
Este movimiento nace en Italia, se llama Cittaslow, y se está volviendo bastante popular ante un mercado de gente con el alma rota y embarullada, y que aúlla por algo de tranquilidad.
No me gusta citar a Wikipedia, pero acá te encontré algo:
“List of Slow Cities in Spain
Begur, Catalonia
Bigastro, Valencian Community
Lekeitio, Basque Country
Mungia, Basque Country
Pals, Catalonia
Rubielos de Mora, Aragon”
Por si sirve de algo
Un gusto leerte de nuevo, abrazo.