Un reproche me lastima, el circo de la inmediatez… decirnos amantes por lo que dure la noche, desvestir tu cerebro que no tiene ropa solo incongruencias.
Tu cuerpo burdo de leche agria, con las piernas abiertas para beberla. Fue instrumental la maroma de la caricia que no devolviste.
Mi cuerpo no tuvo tu lengua ni la osadía de beber el manantial. No sabes de nada, payaso de sí mismo. Debes hacer muecas al clítoris y hacerlo reír.
Ponte el traje de bombero y riega los fuegos imaginarios que nunca se encenderán. Porque no sabes que la piel no es una manguera, ni un pene erecto disuelto de erupción.
Fuiste un troglodita, habitante hueco en mis labios. No me supiste a nada ni con el vino de melocotón.
Inerte trofeo de una noche que tiraré al basurero. Nada queda de lo que jamás existió. Son los deshechos que deja un reproche y el litigio de ni siquiera olvidar lo que nunca empezó.
Próximo turno para: H – Jose Luis – Activo














Es un post muy corto pero muy expresivo
Desde luego invita a pensar…
en las diferencias.
Tienes una forma de escribir diferente, única, original.
Estoy de acuerdo con mis compañer@s.
Saludos.